Italia rechaza la reforma judicial y Meloni sufre su primera derrota política
El "NO" se impuso en el referéndum impulsado por el gobierno, en un resultado que debilita el liderazgo de la primera ministra, aunque ratificó que continuará en el cargo y avanzará con su agenda.
La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, admitió este lunes la derrota en el referéndum sobre la reforma judicial impulsada por su gobierno, luego de que el rechazo se impusiera con cerca del 54% de los votos frente al 46% del "SÍ". Pese al golpe político, la dirigente aseguró que no renunciará y que continuará con su agenda de gobierno.
"Los italianos han decidido", expresó Meloni tras conocerse los resultados, al tiempo que insistió en que la consulta no debía interpretarse como un plebiscito sobre su liderazgo. Sin embargo, el resultado representa el primer traspié importante para una gestión que se mantiene en el poder desde octubre de 2022 con una coalición relativamente estable.
Gli italiani hanno deciso. E noi rispettiamo questa decisione.
Andremo avanti, come abbiamo sempre fatto, con responsabilità, determinazione e rispetto verso il popolo italiano e verso l'Italia. pic.twitter.com/KCBf19hO8d— Giorgia Meloni (@GiorgiaMeloni) March 23, 2026
El referéndum proponía una serie de cambios estructurales en el sistema judicial, entre ellos la separación de funciones entre jueces y fiscales y la modificación del órgano de control de los magistrados. En concreto, se planteaba reformar el Consejo Superior de la Magistratura, que sería dividido en dos consejos, además de crear un nuevo tribunal disciplinario.
Desde el oficialismo defendían la iniciativa como una herramienta para garantizar mayor imparcialidad en los tribunales. Sin embargo, la oposición denunció que se trataba de un intento de influir en el poder judicial sin resolver problemas estructurales, como la duración de los procesos o la situación del sistema penitenciario.
Analistas coinciden en que la complejidad de la reforma y el tono de la campaña terminaron transformando la votación en un plebiscito sobre la propia Meloni. "Es un resultado muy malo", señaló el politólogo Daniele Albertazzi, quien advirtió que la mandataria "ha perdido al electorado en un tema clave de su programa".
En la misma línea, el académico Lorenzo Castellani sostuvo que la primera ministra "está sin duda debilitada", en un escenario donde su imagen de fortaleza política comienza a erosionarse de cara a las elecciones legislativas previstas para 2027.
El rechazo también reavivó las críticas de la oposición. El ex primer ministro Giuseppe Conte, líder del Movimiento Cinco Estrellas, consideró que el resultado abre la puerta a un cambio de gobierno. La participación, cercana al 59%, fue elevada para este tipo de consultas, lo que refuerza el peso político del resultado.
La reforma judicial ha sido históricamente una bandera de la derecha italiana desde los tiempos de Silvio Berlusconi, quien cuestionaba el accionar de los magistrados. En este caso, el gobierno de Meloni había apostado fuerte al proyecto, que finalmente terminó siendo rechazado en las urnas y deja a la mandataria frente a un nuevo escenario político.