"Hubiese querido que Occidente interviniera en Argentina en 1977 como lo hizo en Venezuela"

Un debate histórico despojado de hipocresía es el que propuso Javier Timerman, hermano del excanciller Héctor Timerman y de la leyenda del periodismo Jacobo Timerman, a raíz de los hechos en Venezuela.

Memo Política

La figura de Jacobo Timerman marcó una etapa del periodismo en la Argentina. En la búsqueda de la excelencia, el creador de la revista Primera Plana, Confirmado y La Opinión y director de La Razón no toleraba la mediocridad, bregaba por mostrar la verdad y reivindicaba el profesionalismo. Javier Timerman tenía 15 años cuando su padre fue llevado preso por el Ejército, en 1977, y terminó su educación exiliado en Israel junto a su familia. Hoy, a los 64 años, es un reconocido economista

Su hermano Héctor Timerman, militaba en el ARI de Elisa Carrió cuando, con la llegada de Néstor Kirchner al poder, en 2003, se volvió a acercar al peronismo, del que se había alejado con duras críticas y desde mediados de 2004 asumió como cónsul argentino en Nueva York, la ciudad en la que había vivido durante más de 10 años. Allí recibió y asistió varias veces al presidente argentino y su esposa, con quien trabó un buen vínculo personal. Cuando ella llegó a la presidencia en diciembre de 2007, pasó a ser embajador de la Argentina en Estados Unidos y se trasladó a Washington. Murió en 2018 a los 65 años, en medio de las críticas y el juicio por haber firmado el Memorandum con Irán que de algún modo obligaba a olvidar los atentados terroristas en la Argentina.

En los últimos días,  Javier Timerman volvió a poner el apellido en el centro de la escena pública con una serie de tuits que están generando debate sobre política exterior, memoria histórica y las contradicciones de un continente en turbulencia, a raíz de los sucesos en Venezuela. Contó que hubiese deseado una intervención como aquella en el '77 cuando su padre había sido secuestrado por la dictadura.

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Desde su cuenta en la red social X, Timerman apuntó directamente al operativo liderado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, contra el régimen de Venezuela, en el que se confirmó la captura del usurpador del cargo de presidente, Nicolás Maduro, tras una ofensiva militar de Washington. La acción, que ha provocado reacciones encontradas en diversos gobiernos de América Latina -incluido el argentino, que la respaldó públicamente-, fue analizada por Timerman desde una perspectiva crítica, no solo por sus implicancias geopolíticas, sino también por lo que significa recordar la historia del propio país. 

En uno de los tuits, Timerman dijo que la intervención de Trump en Venezuela plantea una contradicción profunda para quienes reivindican los derechos humanos y la soberanía de los pueblos, al tiempo que se cuestiona si el uso de la fuerza por parte de una potencia extranjera puede o debe ser legitimado en nombre de la democracia y la lucha contra lo que muchos consideran una dictadura. Su mensaje confronta directamente con la postura oficial del gobierno argentino que, alineado con Washington, celebró la captura de Maduro como un golpe al "socialismo del siglo XXI". 

Lo que hace especialmente resonante la reflexión de Timerman es el contraste con la historia familiar. Su padre, Jacobo Timerman, fue un periodista perseguido, detenido y torturado durante la última dictadura cívico-militar argentina (1976-1983), bajo el gobierno de Jorge Rafael Videla y otros generales que suprimieron libertades básicas y llevaron a cabo sistemáticas violaciones a los derechos humanos. 

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En otros dos tuits, Javier Timerman evoca esa experiencia: recordó que su padre alguna vez afirmó que hubiera querido que Occidente -y especialmente países democráticos- intervinieran activamente para frenar a las fuerzas militares que gobernaban Argentina durante el "Proceso". El economista plantea que ese deseo, expresado en el contexto del horror vivido por Jacobo Timerman bajo Videla y luego Galtieri -otra de las figuras clave de la dictadura- nos obliga hoy a repensar la manera en que analizamos y legitimamos actos de intervención en nombre de la justicia. 

Jacobo Timerman, preso por la dictadura.

Jacobo Timerman, preso por la dictadura.

"No podés condenar el autoritarismo aquí y celebrarlo allá", afirmó Timerman en uno de los mensajes, recordando la paradoja de aplaudir la acción de Trump en Caracas mientras se celebran también, en otros sectores políticos de la región, políticas autoritarias que erosionan la democracia desde adentro. El economista subraya que tanto Venezuela como la Argentina de los años setenta deben ser leídas con una exigencia ética y política que no se reduzca a alianzas estratégicas o a intereses económicos. 

La reflexión de Timerman ha generado tanto apoyo como críticas en redes, dividiendo opiniones entre quienes comparten su lectura histórica y aquellos que interpretan su posición como una forma de relativizar la naturaleza de los regímenes venezolano y argentino en sus respectivos momentos.

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 En cualquier caso, su intervención pública ha puesto sobre la mesa un debate que excede las fronteras del discurso económico: plantea una discusión sobre memoria, intervención, soberanía y la coherencia con los principios democráticos que, en América Latina, siguen siendo temas abiertos y apasionados.

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