China se consolida como epicentro global de los medicamentos experimentales
Las farmacéuticas internacionales aceleran acuerdos de licencia ante el fuerte crecimiento del sector chino, con transacciones récord y foco en oncología.
El mercado global de medicamentos experimentales se encamina a un punto de inflexión en 2026, impulsado por el liderazgo de China en investigación y desarrollo de nuevas moléculas. Analistas del sector coinciden en que los acuerdos de licencia alcanzarán niveles históricos, en un contexto de creciente interés de laboratorios internacionales por acceder a tratamientos innovadores desarrollados en el gigante asiático.
Según proyecciones citadas por BofA Securities, el valor total de estos acuerdos podría duplicarse en los próximos 18 a 24 meses. Datos de la firma Pharmcube indican que las licencias firmadas por empresas de la región de la Gran China -que incluye Hong Kong, Macao y Taiwán- alcanzaron en 2025 un récord de USD 137.700 millones, casi diez veces más que en 2021.
El dinamismo del sector se refleja también en el tamaño de las operaciones. En lo que va de 2026, el valor promedio de las transacciones llegó a USD 1.300 millones, un 76% más que en 2025 y cerca de seis veces el promedio registrado en 2021. Este salto estuvo impulsado por dos acuerdos clave: el firmado por AstraZeneca con CSPC Pharmaceutical Group por hasta USD 18.500 millones para un fármaco experimental para bajar de peso, y el convenio entre AbbVie y RemeGen por USD 5.600 millones para tratamientos oncológicos.
El crecimiento también elevó los costos iniciales para asegurar derechos de desarrollo. La tarifa promedio de entrada ascendió este año a USD 77,7 millones, el doble que en 2025 y casi tres veces el nivel de 2021. Aun así, desde Macquarie Capital señalan que China mantiene una ventaja competitiva: licenciar moléculas prometedoras resulta más barato que desarrollar internamente nuevos fármacos, especialmente en áreas donde el país se destaca en química.
Ese liderazgo es particularmente visible en los conjugados anticuerpo-fármaco (ADC), una clase de medicamentos oncológicos que dirige la quimioterapia directamente a las células tumorales y reduce el daño al tejido sano. China concentra casi el 90% de la actividad global de licencias de ADC, consolidándose como un actor central en la próxima generación de tratamientos contra el cáncer y reforzando la expectativa de que 2026 sea el año del gran salto para los medicamentos experimentales.