Alertan por el aumento de casos de tos ferina en el país
En 2025 se registró el mayor número de contagios desde 2020 y la tendencia continúa este año. Infectólogos advierten que la enfermedad puede ser grave en bebés y remarcan la importancia de completar los esquemas de inmunización.
La coqueluche, también conocida como tos ferina o pertussis, vuelve a generar preocupación entre las autoridades sanitarias y especialistas en infectología. Luego de varios años de menor circulación, los casos comenzaron a incrementarse durante 2025 y el aumento se mantiene en lo que va de 2026, de acuerdo con datos del Boletín Epidemiológico Nacional correspondientes a las primeras 11 semanas del año.
Se trata de una enfermedad respiratoria altamente contagiosa que puede provocar cuadros severos, sobre todo en lactantes, por lo que los expertos insisten en la importancia de mantener altas las coberturas de vacunación.
"La coqueluche es una enfermedad respiratoria aguda prevenible por vacunación que puede afectar a personas de todas las edades, aunque presenta mayor morbilidad y mortalidad en lactantes y niños pequeños", explicó la doctora Natalia Chillo, directora coordinadora de Medicina Preventiva del municipio de Tigre y responsable del programa ampliado de inmunizaciones de esa comuna.
La especialista remarcó que su elevada capacidad de transmisión, especialmente en ámbitos de contacto estrecho como el hogar o las escuelas, hace fundamental la detección temprana de los casos. "El diagnóstico precoz y el tratamiento oportuno son claves para evitar la propagación", sostuvo.
En Argentina, la vacuna contra la coqueluche forma parte del Calendario Nacional de Vacunación. Se aplica a los 2, 4 y 6 meses de vida, con refuerzos entre los 15 y 18 meses, a los 5 años y a los 11 años. También está indicada a partir de la semana 20 de embarazo, con el objetivo de proteger a los recién nacidos durante sus primeros meses de vida, cuando el riesgo de complicaciones es mayor.
Además, la estrategia incluye al personal de salud que trabaja con menores de un año -quienes deben recibir una dosis de triple bacteriana acelular cada cinco años- y a convivientes con recién nacidos prematuros de menos de 1500 gramos.
Un aumento sostenido de casos
Durante 2025 se notificaron en el país 6.830 casos sospechosos de coqueluche, de los cuales 1.206 fueron confirmados. Se trató del año con mayor número de contagios y mayor tasa de incidencia desde 2020.
El incremento se registró de manera desigual entre las distintas jurisdicciones del país y se confirmaron 11 fallecimientos, todos en menores de dos años.
"La tendencia continúa durante 2026. Durante las primeras 11 semanas epidemiológicas del año se notificaron 824 casos sospechosos, de los cuales 252 fueron confirmados", detalló Chillo.
Las cifras superan las registradas en el mismo período desde 2019 y reflejan la continuidad del aumento observado durante el año pasado.
La doctora Ximena Juárez, pediatra infectóloga del Hospital Pedro Elizalde y miembro de la comisión directiva de la Sociedad Argentina de Infectología Pediátrica (SADIP), señaló que en ese centro de salud también se observa esta tendencia.
"En el Hospital Elizalde registramos un aumento significativo de casos, algunos con necesidad de internación, y es de destacar que una gran proporción de estos niños no contaba con el esquema completo de vacunación para coqueluche", advirtió.
Una tendencia regional
La situación no se limita a la Argentina. Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), al menos diez países de América registraron aumentos de casos durante 2025: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Estados Unidos, México, Panamá, Paraguay y Perú.
A nivel regional, la cantidad de casos había disminuido entre 2015 y 2019 y nuevamente entre 2021 y 2022, cuando se alcanzó el punto más bajo con 3.284 casos. Sin embargo, posteriormente se produjo un fuerte incremento: 11.202 casos en 2023 y 66.184 en 2024.
Caída en las coberturas de vacunación
Especialistas advierten que uno de los factores que explican el repunte de la enfermedad es la disminución de las tasas de vacunación.
"Los casos están aumentando debido a la baja en las coberturas de vacunación. La vacuna es la mejor medida de prevención contra la Bordetella pertussis, que es la bacteria que causa esta enfermedad", señaló Juárez.
En Argentina, los niveles de cobertura registrados en 2024 muestran una caída progresiva a medida que avanzan las dosis del esquema:
- 84,7% para la primera dosis a los 2 meses
- 83,5% para la segunda dosis a los 4 meses
- 78,8% para la tercera dosis a los 6 meses
- 68,4% para el refuerzo entre los 15 y 18 meses
- 46,4% para el refuerzo a los 5 años
- 54,1% para el refuerzo a los 11 años
- 72,4% en la vacunación durante el embarazo
Frente a este escenario, especialistas y autoridades sanitarias coinciden en la necesidad de reforzar las estrategias de inmunización, recuperar esquemas incompletos y fortalecer la vigilancia epidemiológica.
El objetivo, advierten, es reducir la circulación de la bacteria y evitar cuadros graves, especialmente en los bebés, que constituyen el grupo más vulnerable.