El incumplimiento en los pagos lleva 16 meses consecutivos de suba y ya cuadruplica el nivel de fines de 2024. Tasas elevadas, pérdida de poder adquisitivo y un crecimiento económico concentrado en pocos sectores explican el deterioro.
Aunque el nivel de incumplimientos en compañías sigue por debajo del registrado en hogares, analistas advierten que la situación es desigual: en varios rubros industriales la morosidad se acerca al 8% y las pequeñas y medianas empresas concentran las mayores dificultades.
El ministro de Economía adelantó que estudia cambios en la normativa que limita los préstamos en moneda extranjera. El objetivo es aprovechar el crecimiento de los depósitos en dólares y compensar la falta de fondeo en pesos, aunque en el mercado advierten riesgos.
En dos años, la financiación al sector privado pasó del 5,2% al 12% del PBI, impulsada por la baja demanda estatal y una macro más estable. Aun así, el país continúa rezagado frente a sus vecinos y la recuperación dependerá de tasas más bajas, mayor estabilidad y plazos más largos.