La lucha y la risa son las características humana particulares abordadas por el autor en este texto donde se aprende a corregir las costumbres riendo en base a la sabiduría y la fortaleza.
"El problema al datar las edades de la historia es nuestra ignorancia sobre la exacta fecha de los acontecimientos previos a la era cristiana", postula el autor para fundar su escrito.
El parentesco entre las artes visuales y la escritura está en riesgo por la digitalización de las imágenes que quedan en el limbo del ciberespacio, justo esas imágenes que inspiran a los textos como expresión artística. Al rescate de esta filiación va el autor.
¿Por qué las personas escriben? parece preguntarse el autor. Y ensaya una línea de respuesta que parece un velero en el mar: "Escribir no exige pinceles, buriles o instrumentos musicales, sólo lápiz y papel".