Análisis
De notario a vocero: el Jefe de Gabinete, un cargo que nunca cumplió su cometido
La Constitución de 1994 creó al Jefe de Gabinete de Ministros para atenuar el hiperpresidencialismo argentino. Treinta años después, el cargo sigue siendo lo que nunca debió ser. Un notario que firma papeles. Un operador político sin poder real. Un vocero que habla en nombre de otros pero no de él.