Condenaron a dos "protegidos" del juez Walter Bento

Se trata de dos hombres que fueron acusados de venta ilegal de dólares. Mientras el juez federal llevaba la causa, nunca fueron detenidos.

Gabriela Guilló

Dos hombres a los que se los consideraba "protegidos" del juez federal Walter Bento fueron condenados y multados a pagar cifras millonarias. Los acusan del comercio ilegal de dólares.

Enrique De la Cruz y José María Sanguedolce fueron sindicados como dos de los miembros de una banda que fueron condenados por la Justicia Federal. Ambos estaban acusados de los delitos de asociación ilícita, lavado de dinero y contrabando.

Los nombres de los condenados salieron a la luz durante la investigación contra el juez Bento. En las escuchas telefónicas que están en el expediente figura De la Cruz, quien dice que "Bento quería quedarse con la mitad de la guita, quería el 50%".

De la Cruz estaba sospechado de operar en una "cueva" ubicada en la galería Tonsa en pleno centro mendocino donde realizaba operaciones con dólares.

Los partidos políticos, los últimos que podrían pedir la suspensión de Bento 

De la Cruz, su hijo Fernando de la Cruz, José María Sanguedolce, Darío Nicolás Rivaletto, su hermano Daniel Rivaletto y  Rosana Elizabeth Lucero eran investigados por Bento, sospechados de operar ilegalmente desde 2014, pero el juez nunca ordenó una medida en su contra.

En ese momento, la investigación comenzó por una denuncia del Banco Central y tras varios allanamientos secuestraron millonarias sumas de dinero y una decena de propiedades. 

De acuerdo a las sospechas, se trataba de una banda que actuaba tras la pantalla de una empresa de giros de dinero y  trascendía las fronteras.

Asimismo, en las escuchas se identifica a De la Cruz hablar con otro hombre quien le sugiere en varias oportunidades que le convenía "arreglar con Bento".

Al parecer, el supuesto vínculo con el juez federal les permitió seguir en libertad, sin ser procesados y continuar con su negocio.

Todo terminó con el procesamiento de Bento, ya que la causa quedó en manos de Eduardo Puigdéngolas, quien imputó a la banda.

Todos fueron sometidos a un juicio abreviado, donde reconocieron los hechos y el juez de Cámara Alberto Daniel Carelli los condenó. 

De la Cruz y Sanguedolce fueron condenados a 6 años de prisión y casi $16 millones de multa. El hijo de De la Cruz recibió 3 años de prisión y $4.5 millones de multa, al igual que Lucero.

Los hermanos Rivaretto fueron condenados a 2 años de prisión y todos fueron inhabilitados por el mismo tiempo de su condena a desempeñarse como comerciantes o empleados públicos.

Asimismo, la Justicia ordenó el decomiso del dinero secuestrado y de gran cantidad de bienes. Entre ellos diez vehículos y un departamento ubicado en Godoy Cruz.


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