Turismo internacional

La gran traba para que los mendocinos viajen a Chile no será el virus

El lunes se anunciará al otro lado de la cordillera el protocolo que se establecerá para que los turistas extranjeros puedan viajar a Chile. Para los mendocinos, el problema será más económico que sanitario.

El verano se acerca y los gobiernos de la región están trabajando en las aperturas para que se pueda desarrollar el turismo con protocolos para evitar contagios de covid-19. 

En el horizonte de los mendocinos aparece la opción de Chile, aunque no se ve para nada fácil, pero no por la situación sanitaria, sino por la económica. Con la constante devaluación del peso argentino el tipo de cambio no favorece y -por ejemplo- un alquiler puede costar el triple de lo que costó el año pasado.

Este viernes se espera que el presidente Alberto Fernández termine con el aislamiento y que todo el país pase al distanciamiento social. Dentro de esa apertura ya se permitió la llegada de turistas de países limítrofes, pero sólo a través del Aeropuerto de Ezeiza.

Ayer, el gobernador Rodolfo Suarez pidió que Mendoza vuelva al distanciamiento y, de paso, solicitó la apertura de la frontera terrestre para la llegada de turistas desde el otro lado de la cordillera y así intentar reactivar algunos sectores económicos golpeados por la cuarentena.

Casi de manera simultánea, ayer se informó también que por pedido de Sebastián Piñera, el presidente trasandino, se está elaborando un protocolo (el lunes ya estaría disponible) para la apertura de fronteras para el turismo internacional, lo que permitiría viajar al vecino país cumpliendo ciertos requisitos.

Considerando la distancia y la capacidad limitada que tendrá la costa atlántica, algunos mendocinos miran de reojo la posibilidad de cruzar la cordillera para disfrutar de las playas chilenas. Sin embargo, se encontrarán con un gran problema que no tiene que ver directamente con la cuestión sanitaria, sino con la económica.

El encierro nos desconectó de muchas cosas, entre ellas, el valor del peso argentino en el mercado internacional. Aunque tenemos claro que se devaluó de manera importante con la aplicación del "cepo" y el "súper cepo", no terminaremos de entender cómo estamos hasta que tengamos que cruzar una frontera.

Lejos, aunque no tanto, están los años en los que por un peso argentino daban más de $100 chilenos. Hoy si se va al vecino país el cambio es muy duro y se reciben sólo $4,2 chilenos por cada peso argentino en una casa de cambio de Santiago (cambiosantiago.cl). Antes de la puesta en marcha del "súper cepo", que llevó el dólar por encima los $130, daban entre $11 y $12 chilenos. Cuando se aplicaron las nuevas medidas se castigó duramente el cambio en países como Chile, Uruguay y Brasil.

Pero lo peor no es eso, ya que incluso en algunas casas de cambio ni siquiera están recibiendo la moneda nacional, lo que se estima que no sucederá cuando se active el turismo. Sin embargo, tampoco se prevé una mejora en el tipo de cambio.

Hoy un mendocino tiene dificultad para conseguir dólares, por lo que -en caso de poder cruzar la cordillera- tendría que hacerlo con pesos argentinos o con tarjetas.

Un alquiler diario en Viña del Mar o Reñaca rondaba en las últimas temporadas los $50.000. El año pasado el costo en pesos argentinos equivalía a $3.900, pero hoy al trasladarlo a moneda nacional significa un desembolso de $11.900 si se considera el cambio antes mencionado. Si los $50.000 chilenos los pasamos a precio dólar de una casa de cambio trasandina, son US$63.

Con las dificultades que existen en el país para conseguir divisas extranjeras y con la aplicación de los impuestos por el uso de las tarjetas en el exterior, no va a estar fácil la posibilidad de viajar al exterior para unas vacaciones. Teniendo eso en cuenta, al otro lado de la cordillera ya se están diseñando campañas y promociones para motivar a los argentinos, un mercado muy importante para la industria turística chilena.

Pero como está malo para un lado, está bueno para el otro. El cambio y los precios favorecen de manera considerable a los chilenos que crucen con pesos o dólares la cordillera. Por eso, dentro de los pedidos que impulsa Suarez y que solicitan en el sector turístico, está la apertura de los pasos fronterizos mendocinos para recibir a visitantes trasandinos.

Considerando el panorama actual acá y en Chile, donde la situación sanitaria aparece bastante controlada, se da casi por descontado que se volverá a habilitar el tránsito entre ambos países con los protocolos correspondientes, aunque por ahora todo se mantiene a la espera de confirmaciones oficiales de Casa Rosada y de La Moneda.

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