¿Ruptura de confianza?

Después del "viernes negro" con miles en las calles, la gente sigue allí

Los accesos a la Ciudad de Mendoza se vuelven torpes y muy cargados. A la hora de que el personal imprescindible tenga que ir a cumplir sus horarios, llegan tarde por la gran cantidad de vehículos circulando.

Los accesos a la Ciudad de Mendoza se ven atestados de vehículos a primeras horas de la mañana, con nutridos controles policiales que buscan que se respete la cuarentena obligatoria. Sin embargo, todo parece haber cambiado para peor desde que el viernes se tomó la decisión de convocar a beneficiarios de planes sociales y jubilados a las sedes bancarias, de tal forma, que parece que la decisión de quedarse en casa se habría roto debido al traspié de la Anses y el Banco Central.

Esta mañana miles de vehículos pujaban por ingresar al Centro de Mendoza en los accesos. Según las consultas realizadas por Memo, se generaron dos situaciones:

- Quienes sí deben concurrir a sus lugares de trabajo, a lo que se ha agregado ahora a los bancarios, además del personal de seguridad, salud, periodistas y otros, los controles policiales demoran más a los vehículos y se entablan verdaderamente extensas conversaciones, que hacen que quien tenga que llegar a tiempo, no lo haga.

- Pero esa misma situación ha conseguido que quien esté violando la cuarentena, se entretenga con el policía buscando su excusa ideal para romper el pacto que une a todo el país en contra del paso del coronavirus. Allí, ambos quedan expuestos al contagio y demoran a las personas imprescindibles para el sistema, como pudo oírse en los hospitales esta mañana, a la hora de los cambios de turno.

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