El termómetro político rumbo a 2026: respaldo estable y alertas sociales encendidas
Un relevamiento nacional muestra que el Gobierno cierra 2025 con niveles de aprobación sostenidos y una mejora en la percepción económica, aunque persisten límites claros para ampliar su base y preocupaciones sociales que no ceden
El final de 2025 encuentra al Gobierno nacional con un apoyo social que logra sostenerse, sin saltos abruptos ni señales de expansión significativa. La gestión de Javier Milei transita un escenario de relativa calma política, con indicadores económicos que mejoran frente a los peores momentos del año, pero sin consolidarse aún como un activo transversal capaz de traccionar consenso más allá del electorado propio.
Así lo expone el Monitor General de D'Alessio IROL-Berensztein correspondiente a diciembre de 2025, que retrata un año de curvas moderadas, con variaciones contenidas en la opinión pública y movimientos más visibles en segmentos específicos del electorado. En el promedio general, la aprobación de la gestión se ubica en el 46%, sin cambios respecto de noviembre, mientras que la imagen negativa alcanza el 53% al cierre del año.
El ICG se mantuvo estable en diciembre, aunque con una notoria baja interanual
La serie anual muestra que, tras la fuerte caída de comienzos de 2025, la evaluación del Gobierno ingresó en una meseta. Desde mayo, la percepción negativa se mantiene como dominante, aunque sin profundizarse. En ese marco, el oficialismo logra cerrar su segundo año de gestión con un nivel de respaldo considerado medio-alto, pero con dificultades para ampliar su base de apoyo.
Entre los votantes de La Libertad Avanza, el respaldo sigue siendo contundente. La valoración positiva se mantiene en el 93%, apenas dos puntos por debajo del mes anterior, una corrección leve que no altera el núcleo duro de apoyo al Gobierno.
La percepción sobre la situación económica acompaña este clima de estabilidad acotada. En diciembre, el 41% considera que la economía está mejor que un año atrás, un registro que consolida la mejora gradual observada desde los mínimos de la primera mitad del año. Aun así, el pesimismo sigue siendo mayoritario: el 57% mantiene una mirada negativa sobre la situación económica general.
El cruce entre opiniones positivas y negativas se produjo a mitad de año, replicando el comportamiento de la evaluación general de la gestión. El optimismo, sin embargo, aparece claramente segmentado por afinidad política. Entre los votantes libertarios, la percepción positiva sobre la economía alcanza el 85%, una constante que se sostuvo durante todo el año y que ahora se apoya en el resultado favorable del oficialismo en las elecciones legislativas, que fortalecieron su posición en el Congreso.
Dos años de Milei: una sociedad partida, desgaste económico y límites al experimento libertario
Las expectativas hacia 2026 tampoco muestran cambios significativos. El 46% de los encuestados cree que la situación económica mejorará el próximo año, el mismo nivel que en noviembre. A lo largo de 2025, las expectativas se mostraron más resistentes que la evaluación del presente, con una brecha persistente entre lo que se vive hoy y lo que se espera hacia adelante. Incluso entre los votantes oficialistas se registra una leve corrección: las expectativas positivas bajan del 92% al 90%, sin alterar el sesgo optimista predominante.
En el plano personal, la percepción positiva sobre la situación económica individual se mantiene en el 34%, sin cambios relevantes. No obstante, entre los votantes de La Libertad Avanza se observa una baja de dos puntos, del 70% al 68%, en línea con la desaceleración que marca el segundo semestre.
Donde el consenso social resulta más claro es en el ranking de preocupaciones. La inseguridad continúa encabezando la lista de problemas nacionales, mencionada por el 66% de los consultados, con una curva elevada y estable durante todo el año. En segundo lugar, aparece la incertidumbre económica, que desciende tres puntos en diciembre y se ubica en el 60%, confirmando una tendencia leve a la baja.
En tercer lugar, se destaca la falta de propuestas concretas para el crecimiento económico, un factor que gana peso especialmente entre los sectores opositores. La inflación, que a fines de 2023 era señalada por el 90% como principal urgencia, cae ahora al quinto lugar con el 48%, aunque muestra un repunte desde septiembre.
El desglose por voto expone diferencias marcadas. Entre los votantes libertarios, las principales preocupaciones son la inseguridad (81%), la corrupción kirchnerista (67%) y el acceso fácil a las drogas (47%). En contraste, entre los votantes de Fuerza Patria predominan el rechazo a los ajustes del Gobierno (93%), la incertidumbre económica (86%) y la falta de propuestas para crecer (77%).
Imagen de dirigentes
En el plano de la imagen de dirigentes, diciembre consolida a Patricia Bullrich como la figura con mejor diferencial positivo, con un 44% de imagen favorable. Le siguen Javier Milei (42%) y Diego Santilli (41%), este último con una caída mensual de dos puntos. Bullrich y Santilli aparecen, además, como dos de los principales beneficiados del desempeño electoral de La Libertad Avanza, en el marco de la estrategia legislativa del oficialismo.
Dentro del electorado libertario, la ministra lidera el ranking con un 90% de imagen positiva, apenas por encima del propio Presidente (89%), consolidando su peso político dentro del esquema de la Casa Rosada.
En la vereda opuesta, Axel Kicillof encabeza la valoración entre los votantes de Fuerza Patria, con un 89% de imagen positiva. El gobernador bonaerense supera por diez puntos a Cristina Fernández de Kirchner dentro de ese segmento y también se ubica por encima de otros referentes del espacio en la medición general.
Finalmente, el clima social de fin de año aporta una señal relevante. El 51% de los encuestados coincide en que diciembre de 2025 fue "el más tranquilo de los últimos tiempos", frente a un 41% que no comparte esa percepción. Entre quienes avalan esa lectura, el 57% atribuye la calma a la disminución de los piquetes considerados políticos, una opinión especialmente extendida entre votantes de La Libertad Avanza, Provincias Unidas y partidos provinciales.
El balance de cierre de año deja así un escenario de estabilidad política con tensiones latentes: un Gobierno que conserva niveles de aprobación competitivos, una economía percibida con cautela, pero sin deterioro abrupto, y una agenda pública dominada por la inseguridad y el orden social. Las curvas de 2025 no anticipan giros bruscos, pero confirman que el sostén del oficialismo sigue dependiendo más de la fidelidad propia que de una expansión sostenida del consenso social.
Con información del Cronista Comercial