Historia

Orgullo mendocino: nuestra bandera provincial

El 5 de enero se recuerda nuestra Bandera Provincial. Mandada a confeccionar por el General José de San Martín, presidió el cruce de los Andes y acompañó a nuestras tropas en la lucha por la libertad del pueblo chileno.

Luis Elías

5 de enero de 1817: un día inolvidable para nuestra historia

Una extensa columna de oficiales y soldados avanzan desde el campamento de El Plumerillo hacia la Iglesia Matriz en la Plaza Mayor de Mendoza (hoy Área Fundacional). Algunos lo hacen a pie, otros montados a caballo. Todos uniformados. Todos listos para el combate.

Los habitantes de la ciudad de Mendoza se agolpan a orillas del camino, engalanado con arcos de flores y gallardetes, y los aclaman. Es casi una despedida. En pocos días serán los protagonistas de la hazaña más reconocida de la historia militar del mudo: el Cruce de los Andes.

Es la mañana del 5 de enero de 1817. Seguramente un día caluroso, típico del verano mendocino. El General José de San Martín ha convocado a su ejército. ¿El motivo? la entrega de su Bastón de Mando a Nuestra Señora y la jura de la Bandera que acompañará a nuestras tropas para combatir en Chile.

Concluido el acto religioso, en el que San Martín depositara el su bastón de mando a los pies de la Virgen del Carmen de Cuyo y la proclamara Patrona y Generala del Ejército, el capellán Lorenzo Güiraldes bendijo la Bandera del Ejército de los Andes.

Acto seguido, nuestro General tomó la bandera, la agitó ante sus soldados y exclamó con voz vibrante: "¡SOLDADOS! ¡ESTA ES LA PRIMERA

BANDERA INDEPENDIENTE QUE SE BENDICE EN AMÉRICA!". Tras vitorear "¡Viva la Patria!", San Martín instó a sus hombres: "¡SOLDADOS! ¿JURAD SOSTENERLA MURIENDO EN SU DEFENSA COMO YO LO JURO?" La respuesta fue unánime: "¡LO JURAMOS!".

Este acto fue fundamental para infundir fervor patriótico y compromiso en el ejército que emprendería la monumental hazaña libertadora.

La confección de la Bandera de los Andes

En esta época existían ordenanzas del gobierno de las Provincias Unidas del Sud para la confección de banderas y estandartes de batallones y regimientos.

Atento a dichos reglamentos, el General San Martín solicitó a un grupo de damas mendocinas, entre las que se encontraba Remedios, su esposa, buscar los materiales y confeccionar la Bandera que acompañaría al ejército Libertador.

Conocidas hoy como Patricias Mendocinas, Dolores Prat de Huisi, Manuela Corvalán de Segura, Remedios Escalada de San Martín, Laureana Ferrari y Mercedes Álvarez entre otras, buscaron los elementos necesarios y donaron joyas para su confección. Para el diseño y bordado solicitaron la colaboración de las hermanas del monasterio de la Buena Enseñanza. Allí llevaron adelante la tarea las religiosas María de las Nieves Godoy, Andrea de los Dolores Espínola y María del Carmen del Niño de Dios Correas.

Los avatares de nuestra enseña provincial

Habiendo acompañado al Ejército Libertador en el cruce del macizo andino, presidió a nuestras tropas en Chacabuco, Cancha Rayada y Maipú. Quizás el momento de mayor gloria, comentan cronistas de la época, fue cuando el mismo San Martín la empuño y arremetió contra las tropas realistas en Chacabuco, dado que el ala comandada por O´Higgins se veía debilitada mientras llegaba la columna del General Soler al campo de batalla. Este acto de arrojo y valentía llenó de fervor patriótico a los combatientes, que terminaron dando la victoria a nuestro Ejército.

Al partir San Martín al Perú para continuar la campaña libertadora, el gobernador Pedro Molina solicitó a Chile su restitución. Fue traída a Mendoza y depositada en el iglesia de San Francisco donde permaneció hasta el terremoto de 1861. Rescatada entonces de las ruinas del templo fue depositada en el Palacio de Gobierno. Poco tiempo después, durante los levantamientos contra el presidente Bartolomé Mitre, un grupo de "Colorados" insurgentes tomó el pabellón y huyó con él a Chile, de donde fue rescatada nuevamente en 1877 por el gobernador Villanueva.

En 1880, al repatriarse los restos de José de San Martín, el gobierno del presidente Avellaneda, solicitó la Bandera de los Andes para cubrir los restos mortales del Gran Capitán. Tras este acto, quedó en la Catedral de Buenos Aires y fue expuesta en un cuadro. En 1888, el gobernador de Mendoza, Tiburcio Benegas, la reclamó y fue devuelta y mostrada al pueblo de Mendoza en una procesión cívica el 25 de mayo de 1889. Fue exhibida en 1904 al inaugurarse la estatua del Libertador en nuestra Plaza San Martín y en 1910, en ocasión del Centenario, fue llevada en procesión dentro de nuestra ciudad.

En 1951, al inaugurarse nuestra Casa de Gobierno, fue colocada en una sala especial, en el ala derecha del edificio. En 1962 se trasladó al 4to. piso, al lado del despacho de los gobernadores y se conservaba en un cofre de madera de cedro cubierto con vidrio.

Durante el gobierno de Rodolfo Gabrielli en 1992, fue trasladada al hall central en la planta baja del edificio, custodiada desde entonces por una guardia del Regimiento de Infantería de Montaña 11 "General Las Heras".

Finalmente, el 17 de agosto de 2012 se inauguró el "Memorial de la Bandera", en el parque Cívico, donde descasa y se custodia el símbolo que precedió la marcha del glorioso Ejército Libertador.

Los mendocinos tenemos el orgullo de estar representados por una bandera de insigne pasado, creada y portada por el padre de la Patria y que nos señala el camino de la libertad y la justicia.

¡Gloria y honor al ejército Libertador de América y a la bandera que lo precedió!

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