Opinión

Por qué los bonos globales vuelven a seducir al mercado

Menores tasas de financiamiento, reservas en alza y reformas en marcha abren una ventana de oportunidad para papeles como el GD35 y el GD41.

Fernando Menéndez
Estratega de Bonos Soberanos del Grupo Marina

Más allá de que los pagos y los bonos soberanos ya estaban en gran medida descontados por el mercado, el anuncio de un nuevo REPO del Banco Central con bancos privados por un total de 3000 millones de dólares terminó de despejar las dudas sobre cómo el gobierno afrontaría los vencimientos de esta semana.

Por un lado, el Tesoro utilizó unos 1700 millones de dólares que ya estaban disponibles en depósitos en moneda extranjera provenientes de compras recientes, desembolsos de organismos internacionales y la colocación del Bonar 29. Y por el otro lado, compró al Banco Central los dólares obtenidos a través de RIFOP para completar los 4000 millones de dólares que vencían entre capital e intereses de bonos soberanos tanto bajo ley local con moneda extranjera.

La reciente baja de riesgo país en las elecciones legislativas junto a una mejora en las condiciones externas fue clave para que el gobierno lograra una tasa atractiva en la operación de RIFOP. La transacción se cerró por un monto de 3000 millones de dólares a un plazo de 372 días. En este esquema, el Banco Central pagará una tasa equivalente a la soft en dólares más un spread promedio de 400 puntos básicos, lo que implica un costo financiero cercano al 7,4% anual.

Se trata de una tasa sensiblemente inferior a la de los dos Repos previos, realizados en enero y junio de 2025, que se había pactado a tasas del 8,8% y 8,25% respectivamente. Consideramos que el Repo fue la mejor alternativa posible. La opción de emitir un bono quedó descartada luego que el ministro dejara en claro que el gobierno no buscaba salir al mercado internacional en esta etapa. Lo que hizo evidente que el financiamiento debía canalizarse a través de un Repo.

No concretar esta operación había sido una señal negativa para el mercado, ya que el tesoro se habría visto obligado a comprar los dólares al Banco Central en un contexto de reservas aún limitadas. Al mismo tiempo, este Repo permitió ganar tiempo, estabilizar expectativas y mejorar las condiciones para una eventual emisión internacional en el corto plazo. En conclusión, mantenemos una posición constructiva en bonos soberanos.

Creemos que la reinversión de cupones podría ser significativas con bonos rindiendo cerca de un 10% por encima de sus pares crediticios triple C más. El Banco Central ha puesto oficialmente en marcha su programa preanunciado de acumulación de reservas internacionales a partir del primero de enero de 2026. Las primeras tres ruedas del año, el Banco Central ya ha comprado más de $113.000.000 en el mercado de cambios, mostrando avances concretos en la recomposición de reservas y enviando una señal positiva a los inversores.

Esto, junto con recientes avances en el Congreso como la aprobación del presupuesto y las próximas reformas estructurales, deberían favorecer una mayor comprensión de riesgo soberano, que actualmente se ubica en 575 puntos básicos. Bajo un escenario a 3 meses en que la curva soberana se normalice en la calificación B menos o rendimiento cercanos al 8%, los globales G de 35 y G de 41 ofrecen el mayor potencial alrededor de un 17%.

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