La caída de los plazos fijos en moneda local no pudo ser compensada por la mejora de las cuentas a la vista, mientras que las colocaciones en dólares se acercaron a los US$40.000 millones.
La iniciativa, que acompaña la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, busca impedir que el Estado siga ejecutando erogaciones una vez agotadas las partidas presupuestarias
Mientras la inflación dejó de ser el principal problema cotidiano, el creciente endeudamiento de hogares y empresas aparece como una de las principales amenazas para la recuperación económica.
La autoridad monetaria renovó operaciones REPO con diez bancos internacionales y unificó los compromisos en un único vencimiento previsto para septiembre de 2028. La medida reduce la presión financiera sobre 2027, mejora el perfil de pagos y busca fortalecer la liquidez en dólares de cara al próximo ciclo electoral.
Javier Milei anticipó que impulsará una reforma de la Carta Orgánica del BCRA para limitar o prohibir la asistencia monetaria al Estado. La iniciativa toma como referencia el esquema vigente en Perú desde hace más de tres décadas y apunta a reforzar la independencia de la autoridad monetaria.
El aumento de la deuda impaga llevó a los bancos a restringir el crédito y reducir los límites de financiamiento. En ese escenario, las operaciones con tarjetas de débito y crédito retrocedieron con fuerza, mientras las transferencias instantáneas consolidan su liderazgo.
La flexibilización del cepo cambiario impulsó el mayor volumen de distribución de dividendos para un primer semestre en más de diez años. Además, el Banco Central informó que ya se regularizó la mitad de la deuda comercial acumulada hasta fines de 2023.
Las adquisiciones netas de divisas por parte de personas físicas descendieron 20% respecto de abril y sumaron USD 1.804 millones. El Banco Central destacó el crecimiento de las reservas y un fuerte superávit en la balanza cambiaria.
La cotización minorista trepó a $1490 en Banco Nación y acumuló una suba de $60 en junio, en un contexto de mayor demanda de cobertura tras el pago del aguinaldo. El Banco Central desaceleró compras, intervino en futuros y siguió de cerca los bonos atados al tipo de cambio para contener la presión cambiaria.
Con depósitos en moneda estadounidense por más de US$39.000 millones, el Banco Central flexibilizó parcialmente el acceso a préstamos en dólares para ampliar el financiamiento al sector privado. Moody's destacó el potencial de la medida, aunque advirtió sobre los riesgos ante eventuales movimientos del tipo de cambio.
Aunque el BCRA ya compró más de US$10.800 millones en 2026 y alcanzó una de las metas acordadas con el FMI, durante junio se desaceleró la adquisición de divisas. Analistas atribuyen el cambio a una mayor presión compradora del sector privado.
La garantía otorgada por el organismo permitirá a la Argentina acceder a financiamiento externo y mejora la posición financiera del Gobierno de cara al pago de US$4400 millones previsto para julio. Analistas destacan que la medida también podría facilitar un futuro regreso a los mercados internacionales.
La autoridad monetaria adquirió US$73 millones en el mercado oficial y acumula más de US$10.490 millones en 2026. Las reservas brutas volvieron a crecer impulsadas por la recuperación del oro y alcanzaron los US$47.615 millones.
Las bandas de flotación se ajustarán 2,1% durante julio, en línea con el último IPC informado por el INDEC. El nuevo esquema busca acompañar la dinámica de precios y evitar movimientos bruscos en el mercado cambiario.
Economía realizó un canje de bonos con el Banco Central por US$7.500 millones. La operación busca darle mayor capacidad financiera a la autoridad monetaria de cara al pago de deuda previsto para julio y a posibles acuerdos de financiamiento con bancos internacionales.
Las entidades podrán registrar las cuentas abiertas de forma digital en sucursales ubicadas en provincias con menor presión fiscal. El Gobierno apuesta a que la medida contribuya a abaratar el crédito.
Tras cancelar una parte significativa de la deuda comercial heredada, la autoridad monetaria considera cumplido el objetivo del instrumento. Los últimos compromisos de capital vencerán en 2027.
Los atrasos en los pagos crecen en todo el sistema financiero, pero el deterioro es más marcado en las entidades no bancarias. Entre los compradores de electrodomésticos, más del 44% de los créditos registra incumplimientos.
Impulsadas por la estabilidad cambiaria y la mayor oferta de préstamos en moneda estadounidense, las empresas exportadoras recurrieron en abril más al financiamiento de bancos locales que a los adelantos del exterior, una situación que no se registraba desde 2019.