Reservas en alza: el Banco Central supera los US$5800 millones y apunta a cubrir los pagos de julio

Aunque no logra retener todo lo que compra, la mejora en la acumulación de divisas reduce la incertidumbre sobre los vencimientos por US$4200 millones. El Gobierno también analiza financiamiento alternativo.

El Banco Central acumula en lo que va de 2026 compras por más de US$5800 millones en el mercado cambiario. Sin embargo, ese flujo no se traduce completamente en reservas: en el mismo período, el stock creció en torno a US$4460 millones. En este contexto, el foco del mercado sigue puesto en la capacidad del Gobierno para afrontar los compromisos de deuda de julio, que ascienden a unos US$4200 millones.

Aun con esa diferencia entre lo comprado y lo efectivamente retenido, la dinámica de adquisición de divisas muestra un cambio respecto del año pasado. Desde comienzos de enero, el Banco Central mantiene una presencia constante como comprador en el mercado, con intervenciones diarias que oscilaron entre montos mínimos cercanos a US$8 millones y picos de hasta US$457 millones.

Ese comportamiento contribuye a despejar parte de las dudas de corto plazo. Analistas del mercado destacan que, a diferencia de 2025, cuando predominaban las incógnitas sobre el origen de los fondos para cumplir con los vencimientos, el actual ritmo de compras permite proyectar un escenario más ordenado para este año, aunque advierten mayores desafíos hacia adelante.

El flujo de divisas podría fortalecerse en los próximos meses. Solo en una rueda reciente, el complejo sojero liquidó US$85 millones, mientras que el Banco Central adquirió US$185 millones. Con la cosecha aún en sus primeras etapas, se espera que el ingreso de dólares continúe y refuerce la estrategia oficial.

No obstante, la acumulación neta sigue siendo más acotada. Según estimaciones privadas, el Banco Central retiene alrededor del 54% de lo que compra. Bajo esa relación, las reservas netas habrían aumentado unos US$3000 millones en lo que va del año. Para cumplir con las metas, el Gobierno debería sumar cerca de US$5000 millones adicionales hasta diciembre, lo que implicaría compras totales cercanas a los US$10.000 millones en 2026. El desafío es mayor considerando que el segundo semestre suele ser menos favorable para la acumulación.

En paralelo, el Fondo Monetario Internacional fijó como objetivo que la Argentina incremente sus reservas netas en US$8000 millones durante el año, lo que requeriría un volumen de compras superior a los US$10.000 millones.

Frente a este escenario, dentro del mercado hay quienes plantean la conveniencia de refinanciar parte de los vencimientos en el exterior para acelerar la acumulación de reservas. Sin embargo, con un riesgo país por encima de los 500 puntos, el equipo económico descarta por ahora esa alternativa.

En cambio, el ministro de Economía, Luis Caputo, explora otras fuentes de financiamiento. Entre ellas, aparecen posibles ingresos derivados de privatizaciones en marcha y acuerdos aún en negociación. A eso se suma la colocación de deuda en dólares en el mercado local, con el objetivo de que el Tesoro construya un respaldo propio para afrontar los pagos.

En lo inmediato, el panorama se vio reforzado por la aprobación de la segunda revisión del acuerdo con el FMI, que habilitaría un desembolso cercano a los US$1000 millones. Desde el organismo sostienen que la estrategia oficial debería facilitar un acceso gradual y sostenible al financiamiento internacional.


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