"No puedo aceptar la lógica de oficialismo y oposición": Fidel marca su perfil en la UNCUYO

El vicerrector y candidato a rector llamó a construir consensos amplios, tomó distancia de las divisiones internas y advirtió que la universidad enfrenta desafíos urgentes en financiamiento, salarios y vinculación con la sociedad.

En la antesala de las elecciones en la Universidad Nacional de Cuyo, el vicerrector Gabriel Fidel se metió de lleno en la discusión interna con un planteo político claro: dejar atrás las divisiones y reconstruir consensos para encarar una nueva etapa.

Fidel, que impulsa una fórmula junto a la decana María Flavia Filippini, aclaró que su espacio aún no formalizó una candidatura, sino que puso una propuesta en consideración. "Nosotros no hemos hecho un lanzamiento de fórmula, lo que hicimos fue proponerla porque consideramos que es lo mejor para el ciclo que viene", explicó.

Desde ese punto de partida, planteó que el escenario actual de la universidad exige acuerdos más amplios. "Nuestra universidad necesita llegar a la mayor cantidad de acuerdos posibles entre nosotros y con otros sectores más", sostuvo, y remarcó que la diversidad interna debe ser un valor y no un factor de fragmentación.

En ese diagnóstico, el candidato introdujo uno de los ejes más políticos de su mirada: la UNCUYO, según describió, viene atravesada por años de tensiones internas. Habló de una universidad afectada por "detención, política, de guita", en contraste con etapas anteriores donde -recordó- predominaban los consensos y "otro clima" institucional.

Ver: La UNCUYO proclamó rectora y vicerrector a Esther Sánchez y Gabriel Fidel 

"Hubo momentos donde la universidad tenía acuerdos, consensos. Hoy tenemos que recuperar eso", insistió, al tiempo que rechazó trasladar la lógica partidaria al ámbito académico. "No se puede comparar la política con la universidad", afirmó, y profundizó: "Yo no puedo aceptar para la universidad la palabra oficialismo y oposición".

En esa línea, explicó que la dinámica universitaria responde a múltiples factores: los cuatro claustros (docentes, estudiantes, graduados y no docentes) y la diversidad de cada facultad, con culturas organizacionales muy distintas. "Cada unidad académica tiene su propia lógica, no es un esquema político tradicional", remarcó.

Sobre su candidatura, Fidel señaló que surge de un grupo amplio de gestión universitaria. "Proviene de decanos, vicedecanos y distintos actores que entienden que hay una complementariedad necesaria para lo que viene", indicó. Y destacó el perfil de la fórmula: "Ella es ingeniera, yo politólogo y economista. Creemos que esa combinación aporta para enfrentar el próximo ciclo".

Al hacer un balance de la actual gestión encabezada por Esther Sánchez, evitó críticas directas, aunque marcó la necesidad de profundizar cambios. "La rectora hizo todo lo que pudo en un contexto muy difícil, y yo la acompañé", afirmó. Pero advirtió: "Hoy hay que hacer mucho más".

Ver: Sánchez sobre su posible reelección en la UNCUYO: "Hay transformaciones que necesitan continuidad"

Entre los principales desafíos, mencionó la necesidad de mejorar el financiamiento y los ingresos del personal. "Tenemos salarios muy pobres, docentes que abandonan la universidad para ir a buscar otros trabajos", señaló.

También planteó la urgencia de fortalecer el vínculo con el entorno. "La universidad tiene que tener una fuerte vinculación con la sociedad, con la provincia, los municipios, el sector privado y las organizaciones", indicó, y remarcó que esto debe ir acompañado por una transformación académica interna.

En cuanto al proceso electoral, Fidel insistió en que todavía hay margen para construir acuerdos más amplios antes del cierre de listas. "Hay tiempo para incorporar otros sectores y armar una coalición lo más amplia posible", sostuvo.

Respecto al rol del gobierno provincial, buscó bajarle el tono a las especulaciones. "Todos los egresados, incluidos quienes están en el gobierno, tienen la misma preocupación: que la universidad sea más transformadora y esté más conectada con la sociedad", planteó.

Con ese posicionamiento, Fidel intenta instalar una agenda centrada en la superación de las tensiones internas y en la construcción de una conducción más amplia. "El desafío es cumplir con el mandato de la sociedad, que es la que sostiene la universidad", concluyó.

Esta nota habla de: