Mercosur

Lula recibe a la cúpula europea en Río y crece la tensión con Argentina

La reunión de Lula da Silva con Ursula von der Leyen y António Costa, un día antes de la firma en Asunción, fue leída en Buenos Aires como un gesto de desaire al bloque y volvió a exponer las grietas políticas dentro del Mercosur.

A pocas horas de la esperada rúbrica del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea en Paraguay, una decisión del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, volvió a encender el malestar diplomático en la región. En el Gobierno argentino cayó como una provocación que, en lugar de viajar a Asunción, Lula reciba en Río de Janeiro a las máximas autoridades europeas apenas un día antes del acto formal.

La noticia fue confirmada el miércoles por la noche por el Consejo Europeo, que informó que su presidente, António Costa, y la titular de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, mantendrán una reunión trilateral con Lula en Brasil. En Buenos Aires la reacción fue inmediata: "Organiza una cumbre paralela el día previo. Es una falta de respeto hacia sus socios", se quejó una alta fuente oficial.

El trasfondo es una relación cada vez más tirante entre Lula y Javier Milei, deteriorada desde el inicio y profundizada en los últimos días por las diferencias frente al rol de Donald Trump y la crisis en Venezuela. Ese clima también alcanzó al presidente paraguayo Santiago Peña, anfitrión de la firma, que aspiraba a mostrar una imagen de unidad del bloque con los cuatro mandatarios presentes en Asunción.

En la Casa Rosada y en la Cancillería siguieron con atención el comunicado europeo y admiten su "decepción" por lo que consideran un trato preferencial hacia Brasil. El texto difundido por Bruselas no solo confirmó la visita a Río, sino que además elogió el papel de Lula y de la presidencia brasileña del Mercosur en el tramo final de la negociación, algo que también generó ruido en Paraguay y la Argentina.

Desde Itamaraty ya se había dejado trascender que Lula no asistiría al acto en Paraguay y que Brasil estaría representado por su canciller, Mauro Vieira. El argumento oficial fue que la firma correspondería a los ministros de Relaciones Exteriores por una decisión de la presidencia pro témpore que ejerce Paraguay. Lo que no se dijo es que Milei, Peña y el presidente uruguayo Yamandú Orsi sí confirmaron su presencia y viajarán a Asunción.

Con este escenario, el Mercosur llegará a la ceremonia con una foto incompleta: tres presidentes junto a los líderes europeos, mientras el cuarto -Lula- habrá posado la víspera en Río con los mismos protagonistas. En Buenos Aires interpretan la maniobra como una suerte de "desquite" por no haber logrado sellar el acuerdo en territorio brasileño a fines del año pasado.

Más allá del episodio, en el entorno de Milei sostienen que el presidente buscará aprovechar la coyuntura para reforzar su perfil de liderazgo regional, con el respaldo de Trump y la idea de articular un espacio de gobiernos liberales en América del Sur, incluso en un Mercosur atravesado por desconfianzas y gestos cruzados.

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