Desde Davos, Milei ratificó su alineamiento con EE.UU., habló del cepo y lanzó una ironía sobre Lula
En una entrevista con Bloomberg, el presidente defendió la apertura comercial, respaldó la estrategia norteamericana en Venezuela y sostuvo que el libre mercado es el eje de su programa económico.
Durante su segundo día en el Foro Económico Mundial de Davos, Javier Milei dialogó con Bloomberg y volvió a exponer los lineamientos centrales de su política exterior y económica. En una conversación de más de 25 minutos, abordó la situación en Venezuela, el régimen cambiario argentino, el vínculo con los grandes socios comerciales y la relación con Brasil.
Al referirse al escenario venezolano, el mandatario elogió la intervención de Washington. "Quiero destacar la enorme tarea del presidente Trump y de Marco Rubio, primero en lo que fue extraer al narcotirano, dictador y asesino de (Nicolás) Maduro, que se dedicaba a propagar terrorismo por toda la región", sostuvo, y agregó que ese gobierno "financiaba campañas y actos terroristas" contra países que no respondían "al socialismo del siglo XXI".
También valoró la hoja de ruta impulsada por Estados Unidos: "Me parece muy adecuado el plan que ha diseñado el gobierno de Estados Unidos en tres etapas: estabilización, reconstrucción y transición hacia la democracia". En ese marco, advirtió que "creer que existe otra posibilidad es no entender los límites de la realidad".
Milei afirmó que ya se observaban avances concretos. "Estamos viendo que se están liberando distintos presos políticos, lo aplaudimos y esperamos que terminen de liberar a todos", dijo, y expresó su expectativa por el regreso del gendarme argentino Nahuel Gallo: "Tenemos esperanzas de que Nahuel pueda volver a estar con nosotros en Argentina".
Ante una consulta sobre su respaldo a dirigentes opositores venezolanos, remarcó: "Tengo un aprecio y una valoración enorme por María Corina, que es una amiga y una gran defensora de la libertad", aunque pidió cautela: "No sea cosa que por apurarse se termine retrocediendo".
En materia cambiaria, explicó que la experiencia histórica del país condiciona cualquier transición. "Le ha quitado trece ceros a la moneda y tuvo dos hiperinflaciones sin guerra", recordó. Sobre el esquema vigente, afirmó: "El tipo de cambio dentro de la banda es libre" y detalló que "las bandas tienen la función de mostrarle a la gente que el tipo de cambio no va a valer cualquier cosa y que aprendan a flotar". Según indicó, la liberalización total llegará cuando se absorba el excedente monetario: "En ese momento usted va a estar en condiciones de flotar libremente sin ningún tipo de problemas".
Consultado por el acceso al crédito internacional, señaló que el país no enfrenta urgencias financieras. "Argentina tiene déficit cero y paga los intereses con superávit", afirmó, y agregó: "En el peor de los casos, lo único que iríamos a buscar es el rollover".
Sobre China, descartó incompatibilidades con el alineamiento estratégico con Washington. "Para nosotros China es una fuente de oportunidades para expandir mercados", sostuvo, aunque fue terminante: "Cuando llega el momento geopolítico, no hay dudas de dónde está Argentina: está con Estados Unidos".
Al describir su agenda comercial, insistió: "Mi plan es abrirme a la Unión Europea, a Estados Unidos, a China y a India". Y subrayó: "Quiero una economía abierta. Argentina es el país más cerrado del mundo en relación con su PBI per cápita".
En cuanto a los acuerdos en negociación, anticipó definiciones con Washington: "Estamos listos para firmarlos. Estamos en los detalles. Muy pronto vamos a tener buenas noticias". Respecto del Mercosur y la Unión Europea, rechazó las barreras comerciales y argumentó: "No se puede justificar que los argentinos paguen más caro bienes que podrían conseguir más baratos".
Al cierre, defendió el rumbo de su administración y lanzó una definición ideológica: "El socialismo siempre fracasa", aseguró, y contrapuso: "El libre mercado funciona".
Finalmente, al ser consultado por el vínculo con Brasil, dejó una frase irónica dirigida a Luiz Inácio Lula da Silva: "Jamás le daría el nombre de alguien de izquierda a mis perros. Los amo mucho como para insultarlos". De todos modos, aclaró que mantiene una "relación adulta" con el país vecino y que la prioridad es avanzar en todo lo que impulse el comercio bilateral.