Javier Milei

Milei está dispuesto a que 2026 sea un año bisagra

Con las leyes aprobadas en Extraordinarias, el presidente se apresta a anunciar un ambicioso plan de nuevas reformas estructurales.

Rodolfo Cavagnaro

A punto de iniciar el periodo legislativo normal, el 1 de marzo, el presidente Javier Milei se apresta a dar un fuerte discurso planteando objetivos que implicarán una ardua tarea legislativa, aprovechando que ha conseguido números importantes de legisladores propios y de aliados para entrar en termas duros.

Entre esos temas se plantean reformas profundas como la impositiva o la previsional y promete avanzar con otras que terminarán atacando el corazón del poder sindical y otras más. No obstante, Milei debe lidiar junto a Luis Caputo con la coyuntura que le trae complicaciones a nivel internacional.

Otro sector con el que vendrán problemas es con el de los gobernadores e intendentes porque la reforma fiscal incluye la baja del impuesto a las ganancias de las empresas (que se tuvo que sacar para aprobar la ley laboral). También está previsto modificar el reparto del IVA y donde avanzan la idea de un IVA provincial para eliminar Ingresos Brutos. En la Nación quieren que las provincias mejoren su desempeño recaudatorio.

Ver: Milei pelea por el superávit y las empresas lo hacen por las nuevas reglas de competencia

Milei está jugado y quiere que 2026 sea un año bisagra, donde se consiga reformas muy importantes para entrar en el último año de gestión con la mayor parte de los deberes terminados. Hay que esperar reformas impositivas, fiscal, previsional, educativa, financiamiento universitario y otras más.

Complicado frente internacional

El presidente Trump tuvo un duro revés cuando la Corte Suprema de Justicia no le avaló los aranceles extraordinarios que había fijado para castigar a los países que no se adaptaban a sus directivas. Esto llevó a fijar un arancel único del 10% y la intensión de resistir, pero hasta en EE.UU. a la Corte se le obedece.

El problema es que Argentina ya tenía formado un acuerdo con EE. UU. y nadie sabe si se cumplirán sus previsiones (que implica aranceles 0 para muchos productos, pero también pasa con varios países. Hubo complicaciones en Chile cuando se les negaron las renovaciones de visas automáticas a varios funcionarios y ahora con el tema aranceles no saben qué camino seguir.

Los mercados externos están muy volátiles y esperan el desarrollo de los acontecimientos, mientras de refugian en el oro y la plata como inversiones seguras. Todas las decisiones arancelarias del presidente norteamericano han repercutido en el comercio mundial. Por esa razón las autoridades de la Unión Europea han decidido poner en marcha en forma "transitoria" el acuerdo con el Mercosur, teniendo ya la aprobación legislativa de Uruguay y Argentina.

Algunos especialistas creen que el segundo semestre puede traer noticias interesantes con las primeras operaciones que se puedan hacer, pero también por los anuncios de inversiones que se viene haciendo. Si bien están concentradas en el campo de la energía y el petróleo, son volúmenes muy grandes que empujan mucho en la cuenta final.

Las decisiones políticas de Trump, con amenazas de invasiones a varios países, entre ellos Irán y ahora Cuba, despiertan toda una serie de tensiones que se ven reflejados en muchos precios internacionales, que han subido. Como señalamos el oro y la plata, también hay marcar el caso del petróleo y el gas y otras materias primas. Todo esto es un correlato de la pérdida de valor del dólar en el mundo, y la revalorización de las monedas nacionales.

Los datos de Argentina entre algodones

Terminó el mes de febrero y ya comienzan las especulaciones respecto al desempeño del IPC del mes pasado porque se ha transformado en una variable clave para medir la rentabilidad de las inversiones y para estimar los gastos del Estado. Hay que recordar que las jubilaciones y pensiones se ajustan por este índice mensualmente y representa más del 40% del total de las erogaciones del Estado.

Las primeras estimaciones lanzadas por algunas consultoras hablan de que ese índice que podría oscilar entre 2,8 y 3%. Es que febrero es otro mes en el que los alimentos han presionado mucho el índice. Algunos dicen que sería una aplicación con retraso del aumento del dólar de octubre, cuando llegó a $1500, pero es solo una torpe especulación por que el dólar bajó y los precios no se inmutaron ni bajaron.

En febrero la carne volvió a ser uno de los productos que más aumentaron mientras que le siguió el ritmo el pollo. También otros alimentos contribuyeron a empujar el índice y genera preocupaciones en el gobierno, que reaccionó con un aumento mínimo del impuesto a los combustibles a partir de marzo y otro complementario el precio había superado los $1500 y luego vino una caída.

Hay que reconocer que la baja del dólar no es buena porque puede afectar los ingresos de la economía y crea condiciones mentirosas de bienestar. El BCRA debería acelerar la compra de dólares ya que en abril comienza una oferta masiva de dólares por las exportaciones de soja y pueden hacer bajar mucho más el precio.

Además, por ahora el gobierno decidió no emitir bonos en el exterior ya que el Riesgo País no baja como se espera. Frente a esta realidad, el Tesoro salió a emitir bonos ajustados por dólares y en dos días consiguió adquirir US$200 millones. Mediante varias operaciones quiere llegar a tomar US$ 2.000 millones, para hacer frente a nuevos vencimientos, sin necesidad de tocar las reservas.

El gobierno no acierta a tomar medidas que posibiliten que retornen las inversiones para que se sienta un poco más la mejoría mediante la creación de empleos.

Según las mediciones del Indec, la economía creció en 2025 un 4,4%, aunque con disparidad entre sectores. Los que más crecieron fueron los del sector energía y petróleo, mientras que los menos avanzaron fueron los sectores ligados al Comercio y la Industria.

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