Política

Nahuel Gallo vuelve al centro de la escena judicial mientras inicia su recuperación

La querella pidió que el gendarme declare como testigo en la causa que investiga a Nicolás Maduro en la Argentina. Tras su liberación y regreso al país, su esposa describió el impacto físico y emocional del cautiverio.

La causa que tramita en la Justicia argentina contra el presidente venezolano Nicolás Maduro sumó un nuevo capítulo: los abogados querellantes solicitaron que el gendarme Nahuel Agustín Gallo preste declaración testimonial ante el juez Sebastián Ramos, quien instruye el expediente por presuntas violaciones a los derechos humanos.

El planteo fue presentado por el abogado Tomás Farini Duggan, representante de víctimas del régimen venezolano. En el escrito, pidió que se cite a Gallo a declarar y que la notificación sea enviada al edificio Centinela, sede de la Gendarmería Nacional Argentina.

El magistrado ya había solicitado la extradición de Maduro para que sea indagado en Buenos Aires en el marco de esta causa. Ahora, la declaración del gendarme -quien estuvo 448 días detenido en Venezuela- podría aportar detalles sobre su detención y las condiciones de cautiverio.

Gallo fue arrestado el 8 de diciembre de 2024 cuando ingresó a Venezuela desde Colombia para visitar a su pareja y a su hijo. Tras su captura, tanto Maduro como Diosdado Cabello lo acusaron públicamente de espionaje y de participar en supuestas acciones desestabilizadoras. Incluso, el 6 de enero de 2024, el mandatario venezolano afirmó que el gendarme "planeaba asesinar a la vicepresidenta Delcy Rodríguez" y vinculó al Gobierno argentino con presuntos planes violentos.

Durante su detención, fue trasladado a centros como Rodeo I y el Helicoide, señalados por organismos internacionales por denuncias de torturas y tratos inhumanos. En la Argentina, la Cámara Federal de Mendoza hizo lugar a un habeas corpus a su favor e instó a Venezuela a informar sobre su paradero y situación. A su vez, la Organización de los Estados Americanos consideró su arresto como "un crimen de lesa humanidad".

Ver: El rol de la AFA en la liberación de Nahuel Gallo y su regreso al país 

El regreso y el estado actual de Gallo

Tras la aprobación en Venezuela de una ley de amnistía para presos políticos y en medio de gestiones diplomáticas que incluyeron a dirigentes de la Asociación del Fútbol Argentino, Gallo recuperó la libertad y regresó al país en un vuelo privado que aterrizó en la madrugada en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza.

El reencuentro con su familia marcó el cierre de una etapa de incertidumbre. Su esposa, María Alexandra Gómez, habló públicamente tras la llegada. "Lo estábamos esperando. Decirte que estamos felices es poco. No me cabe la felicidad en el pecho", expresó.

Sin embargo, también describió las secuelas del encierro. "Estaba viviendo una pesadilla", resumió. Y explicó el estado actual del gendarme: "Nahu necesita sanar su cuerpo, su corazón y su mente".

Según relató, durante el cautiverio permaneció bajo un régimen de aislamiento extremo. "Recibía sol una sola hora al día, pasaba todo el día adentro de la celda", detalló. El impacto fue visible: "Está cansado, (tiene) un agotamiento físico muy grande".

Gómez sostuvo que su marido "nunca entendió por qué tuvieron tanto ensañamiento con él, por qué lo tenían tan aislado" y agregó: "Las veces que pidió hablar con su familia nunca le dieron la oportunidad".

La mujer calificó lo ocurrido como "una desaparición forzada innecesaria, privado de su libertad", una situación "en la que él nunca tuvo que estar". También cuestionó con dureza al régimen venezolano: "Jugaron con la libertad y la vida de una persona". Y concluyó: "Son criminales y que tienen que pagar por lo que hicieron".

Pese a la gravedad de lo vivido, destacó la fortaleza del gendarme: "Nahuel es resiliente". En otro tramo, recordó una escena del regreso: "Ayer cuando volvíamos por la autopista veía las banderas de Argentina y decía que había extrañado mucho el país y la bandera. Fue mucho tiempo en una situación lamentable".

Finalmente, dejó un mensaje sobre el presente inmediato de la familia: "Ya habrá tiempo para contar, para agradecer uno por uno, para abrazar a quienes nos sostuvieron cuando parecía imposible. Ahora solo necesitamos estar juntos. Mirarnos. Tocarnos. Confirmar que es real. Ahora necesitamos ser familia... sin miedo".

Mientras Gallo comienza su proceso de recuperación acompañado por un equipo médico y su entorno más cercano, la Justicia argentina evalúa ahora su eventual declaración en una causa que apunta a responsabilidades del más alto nivel del régimen venezolano.

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