El trabajo por proyectos gana terreno y podría reemplazar al empleo tradicional
Un informe global advierte que las empresas avanzan hacia estructuras laborales más flexibles, con equipos armados según necesidades puntuales. Para 2027, hasta la mitad de la fuerza laboral del mundo desarrollado podría trabajar bajo modalidades independientes.
El modelo de empleo estable y de largo plazo que predominó durante gran parte del siglo XX enfrenta un proceso de transformación acelerada. Un informe internacional advierte que las empresas están dejando atrás las estructuras laborales rígidas para avanzar hacia esquemas más flexibles, en los que los equipos se conforman de manera temporal según las necesidades de cada proyecto.
El estudio "The Human Edge: Global Future of Work Trends 2026", elaborado por ManpowerGroup a partir de datos de más de 12.000 trabajadores y 40.000 empleadores en 41 países, sostiene que el mercado laboral se encamina hacia un sistema basado en el "ensamblaje rápido de talento". En este modelo, las organizaciones combinan distintos perfiles -empleados permanentes, contratistas, freelancers e incluso agentes de inteligencia artificial- para resolver desafíos específicos de negocio.
Las proyecciones indican que este cambio podría profundizarse en los próximos años. De acuerdo con estimaciones de Ogilvy Consulting citadas en el informe, para 2027 hasta el 50% de la fuerza laboral del mundo desarrollado podría integrarse a la llamada economía gig, caracterizada por trabajos independientes o por proyecto.
La tendencia ya comienza a reflejarse en las nuevas generaciones. Según el Global Talent Barometer de ManpowerGroup publicado en enero de 2026, el 27% de los trabajadores de la Generación Z ya complementa sus ingresos con actividades freelance o empleos de corta duración.
Empresas más flexibles y estructuras más livianas
Detrás de este cambio hay razones económicas y estratégicas. Para muchas compañías, reducir el peso del empleo permanente permite disminuir costos fijos y ganar capacidad de adaptación frente a mercados cada vez más dinámicos.
El informe identifica este fenómeno bajo la tendencia "Gig Goes Big", que describe cómo el trabajo independiente está dejando de ser marginal para convertirse en una pieza central de la organización laboral. En este contexto, los puestos tradicionales de tiempo completo podrían perder protagonismo frente a esquemas más flexibles.
La aceleración tecnológica también juega un papel clave. El avance de la inteligencia artificial permite automatizar tareas rutinarias que antes requerían empleados permanentes, lo que facilita que las empresas opten por estructuras laborales variables en lugar de mantener grandes plantillas estables.
Los desafíos sociales del nuevo modelo laboral
Sin embargo, el informe advierte que esta transformación no está exenta de riesgos. Si bien el trabajo por proyectos puede resultar eficiente para las empresas, trasladar este esquema a una parte mayoritaria de la población implica cambios profundos en la forma en que se organizan las carreras profesionales.
Muchos trabajadores no cuentan con la formación ni la experiencia necesaria para gestionar trayectorias laborales basadas en contratos temporales. Además, el empleo formal suele ser la principal vía de acceso a beneficios como cobertura médica, estabilidad de ingresos y oportunidades de desarrollo profesional.
En ese contexto, los especialistas advierten que el debilitamiento del empleo tradicional podría dejar a una parte de la población fuera de los sistemas de protección social. Esto reabre el debate sobre la necesidad de nuevas redes de seguridad, como esquemas de ingreso básico universal u otras políticas que compensen la pérdida de estabilidad laboral.
Organizaciones diseñadas por misión
Para las empresas, el desafío no se limita a incorporar freelancers o herramientas de inteligencia artificial. El verdadero cambio consiste en reorganizar el trabajo en torno a objetivos específicos, en lugar de estructuras jerárquicas tradicionales.
Según el informe, la unidad central de análisis ya no será el puesto o el departamento, sino la misión concreta que la organización necesita resolver. A partir de esa necesidad se conformarán equipos temporales con distintos tipos de talento.
El reto para los próximos años será construir culturas organizacionales capaces de integrar trabajadores con diferentes formas de vinculación -empleados permanentes, contratistas y profesionales independientes- manteniendo la coordinación, la calidad del trabajo y la continuidad del conocimiento dentro de las organizaciones.