Pobreza: el gobierno festeja con datos viejos
Si bien los datos del INDEC muestran una disminución interanual, se nota un ritmo menor en el último semestre
El INDEC dio a conocer los datos de Pobreza e indigencia correspondientes al segundo semestre de 2025. El resultado dio una leve disminución respecto del semestre anterior. En el cuarto de 2025 dio 28,2%, mientras que en el primero de 2025 había sido de 31,6%, y en la comparación con el segundo semestre de 2024 arroja una caída de 9,9%, porque el indicador había sido de 38,1%.
Visto desde un análisis simple, los datos son muy positivos, aunque hay que advertir que, a primera vista, se aprecia que hay una desaceleración del ritmo de caída. Mientras entre el segundo semestre de 2024 y el primero de 2025 la disminución fue de del 6,5%, entre el primer semestre de 2025 y el segundo del mismo año la disminución fue de 3,4%.
También disminuyó la indigencia, que bajó de 8,2% en el segundo semestre de 2024, hasta 6,9% en el primer semestre de 2025 y ahora midió 6,3% en el segundo semestre del año. En este caso, se repite que hay una desaceleración el en ritmo de baja de la indigencia y esto podría estar mostrando algunas señales para tener en cuenta.
En Mendoza
En el caso de Mendoza, los datos registran 31,9% de pobres, contra un dato de 42,2% en el segundo semestre de 2024 y de 33,5 en el primer semestre de 2025. En el caso de la indigencia fue sorpresa, la provincia tiene registrados 5,5% de indigentes en el segundo semestre de 2025, pero con un aumento respecto del primer semestre, que había sido de 4,7%, aunque fue menor que en el segundo semestre de 2024, que había registrado 6,7%.
El Indec mide en forma semestral, aparentemente, para evitar cierta influencia del aguinaldo ya que, como sabemos, la pobreza se mide por niveles de ingreso y eso puede ser un poco confuso porque no abarca la totalidad de la situación que viven las personas.
Pero algunas organizaciones hacen mediciones trimestrales y es ahí donde aparecen en algunos datos preocupantes. Un tema importante es que los salarios informales crecen por encima de la inflación mientras que los salarios formales, aunque mayores, crecen a menor ritmo.
Según declaró el director del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina al diario la Nación, en las mediciones trimestrales empiezan a aparecer problemas. Según sus datos, en el tercer trimestre de 2025 el desempleo había bajado a 27% pero en el cuarto subió a 29,5%. Así el dato final medido por semestre da una leve baja, pero con señales muy claras de que el proceso de caída estaría detenido.
En esto están influyendo las políticas del gobierno de limitar los aumentos salariales a las empresas mientras que los empleados del Estado, en todas sus jurisdicciones, también tienen ingresos muy bajos. Además, la inflación sostenida cerca del 3% mensual, con aumentos del 1% mensual, impacta seriamente en el poder adquisitivo y, por supuesto, en el nivel de actividad económica.