La construcción vuelve a retroceder en febrero y frena la recuperación del sector
El indicador del INDEC cayó 1,3% frente a enero y mostró un leve retroceso interanual. Aunque el primer bimestre todavía acumula una suba de 0,3%, la actividad continúa muy por debajo de los niveles previos al cambio de ciclo económico.
La actividad de la construcción volvió a mostrar señales de debilidad en febrero y puso fin a la recuperación que había comenzado a insinuarse en los meses anteriores. De acuerdo con los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos, el Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) registró una caída del 1,3% en la comparación mensual desestacionalizada, lo que marcó un freno en la dinámica de rebote que había mostrado el sector.
En términos interanuales, el panorama resultó algo más moderado. El índice mostró una baja del 0,7% frente a febrero de 2025, mientras que en el acumulado del primer bimestre del año todavía se observa una leve mejora del 0,3% respecto al mismo período del año anterior.
Aun así, el nivel de actividad continúa lejos de los registros previos al ajuste que atravesó el sector. Al comparar con noviembre de 2023, la construcción todavía se ubica casi 22% por debajo, lo que refleja la magnitud de la contracción que experimentó en los últimos meses.
Ver: La construcción muestra señales de recuperación, pero con menor impulso
Insumos con comportamientos dispares
La evolución de los insumos vinculados a la construcción mostró un comportamiento heterogéneo. Algunos materiales registraron aumentos interanuales, entre ellos:
Hormigón elaborado, con una suba del 15,7%Pinturas para construcción, que crecieron 14%Cales, con un incremento del 7,9%Asfalto, que avanzó 3,8%Sin embargo, varios insumos clave continuaron mostrando caídas pronunciadas, lo que ayuda a explicar el resultado general del indicador. Entre los retrocesos más marcados se destacaron:
Este comportamiento dispar sugiere que la recuperación del sector todavía es parcial y avanza a ritmos diferentes según el segmento de actividad.
Una demanda que todavía no se consolida
El retroceso mensual también refleja la persistente debilidad de la demanda. A pesar de algunos indicios de estabilización en determinados segmentos, el nivel de inversión en construcción todavía no logra recuperar dinamismo.
Desde la consultora LCG señalaron que parte de la contracción podría explicarse por una menor cantidad de días hábiles durante el mes, lo que habría tenido un impacto marginal sobre la actividad. Sin embargo, el diagnóstico de fondo apunta a factores más estructurales: la debilidad de la demanda y un contexto macroeconómico que todavía no logra impulsar con fuerza la inversión en obras.
Ver: El 2025 cerró con un aumento en Mendoza de 27,46% en los materiales de construcción
Empleo y permisos con señales de mejora
En paralelo, algunos indicadores vinculados al sector mostraron datos algo más alentadores. Los puestos de trabajo registrados en la construcción privada crecieron 3,6% interanual en enero, lo que marca una recuperación respecto de los meses previos.
También se registró una mejora en la superficie autorizada para la construcción, que aumentó 3,1% interanual, un dato que podría anticipar cierta reactivación en el corto plazo, aunque todavía en niveles moderados.
Expectativas prudentes para los próximos meses
Las perspectivas empresariales siguen marcadas por la cautela. Según la encuesta cualitativa del INDEC para el período marzo-mayo, en el segmento de obras privadas:
Casi el 70% de las empresas considera que la actividad se mantendrá sin cambios.El 17,8% espera una mejora.El 12,9% prevé una caída.Entre las empresas vinculadas a la obra pública, la visión es similar, con una mayoría que también anticipa un escenario de estabilidad.
En este contexto, los factores que podrían favorecer al sector están asociados a una mejora de la economía y cierta estabilidad en los precios, mientras que entre los principales riesgos aparecen la caída del nivel de actividad y los elevados costos de construcción.
Desde LCG advierten que las perspectivas para el resto del año continúan siendo poco alentadoras. Según su análisis, la demanda todavía no logra consolidarse y los impulsos recientes -como una mayor liquidez en la economía- resultan insuficientes para revertir el panorama del sector.
En ese escenario, la recuperación de la construcción podría requerir mayores estímulos, ya sea a través de obra pública o de cambios en las condiciones macroeconómicas, para recuperar el dinamismo perdido en los últimos meses.