Vinos y Comidas

Mundial del vino: Mendoza conquista la cima global

Esta distinción no es un reconocimiento menor, ya que proviene de Wine Spectator, la publicación estadounidense que es considerada como una de las revistas especializadas más influyentes.

Juan Marcelo Calabria

Mendoza sigue marcando camino y en un año de aniversarios especiales que hemos repasado como los 90 años de Vendimia y el 465º aniversario de su fundación, en estos días ha sumado una nueva página dorada a su "epopeya vitivinícola" que nos llena de orgullo, alcanzado la cima del podio internacional al consagrarse ganadora del concurso internacional The World Wine Bracket, un certamen que ha mantenido en vilo a los apasionados del vino y sus terruños. Esta distinción no es un reconocimiento menor, ya que proviene de Wine Spectator, la publicación estadounidense que es considerada como una de las revistas especializadas más influyentes. 

Para tener una noción de su importancia resulta oportuno resaltar que: Wine Spectator es una prestigiosa revista estadounidense fundada en 1976, considerada la publicación más influyente del mundo en la industria del vino. Se especializa en calificar vinos a través de catas a ciegas en una escala de 50 a 100 puntos y elabora un famoso ranking anual de los 100 mejores vinos del mundo.

Para entender la magnitud de este logro, debemos dimensionar que Wine Spectator es, esencialmente, la "biblia del vino" a nivel mundial, cuyos críticos y puntajes definen las tendencias de compra y el prestigio de las etiquetas en el mercado norteamericano, uno de los principales destinos de exportación del vino mendocino. Ganar un concurso organizado por dicha publicación significa obtener un "sello de aprobación masivo" ante el público estadounidense y mundial, y especialmente ante sommeliers, compradores de grandes cadenas y críticos internacionales que sin duda vuelven su mirada a Mendoza con una admiración renovada. No se trata solo de un trofeo simbólico, una nominación en redes o un concurso más, sino un reconocimiento a la identidad y calidad de nuestros vinos y su procedencia ante los ojos de los consumidores más exigentes del mundo.

El formato del concurso, denominado The World Wine Bracket, es tan dinámico como atrapante, inspirándose en la famosa "March Madness" del básquet universitario de los Estados Unidos. En esta ocasión la competencia reunió a 32 de las regiones vitivinícolas más prestigiosas de los cinco continentes, enfrentándolas en un sistema de eliminación directa donde el veredicto final quedaba en manos del público a través de la votación por los sitios de la revista. A través de una votación digital abierta en redes sociales, los usuarios fueron eligiendo a sus favoritos, transformando el certamen en una verdadera batalla de pasiones y reconocimiento global. 

En honor a la verdad, cabe destacar que al igual que muchos portales y sitios mendocinos relacionados al sector, desde Vinos y Comidas & Vinos e historias, difundimos y promocionamos ampliamente la votación, como sucedió en otros puntos del globo.

El camino hacia la victoria final fue un recorrido exigente donde Mendoza demostró su temple al superar históricos y posicionados referentes del vino a nivel mundial, y también gigantes modernos del sector. Así nuestra tierra fue dejando en el camino a regiones de la talla de Marlborough en Nueva Zelanda, Napa Valley en Estados Unidos, y Stellenbosch en Sudáfrica. Para que tengamos una idea del nivel de competidores vale poner como ejemplo a Napa Valley, "situado al norte de San Francisco en California, es la región vinícola más prestigiosa de Estados Unidos, famosa por sus más de 400 bodegas, donde destaca especialmente el Cabernet Sauvignon. Esta región ofrece una experiencia de lujo con catas de vino, restaurantes de clase mundial, spas, hoteles boutique y paisajes de viñedos, siendo un destino turístico del más alto nivel mundial".

Cada etapa superada fue una confirmación de que Mendoza ya no es solo una promesa del "Nuevo Mundo", sino una realidad que compite de igual a igual con las cunas más legendarias de la viticultura mundial, en algunos casos con varias centurias de historia y tradición. La gran final tuvo tintes de leyenda al enfrentar a nuestra provincia con la emblemática región francesa de Borgoña, símbolo de la tradición y el refinamiento vitivinícola del "Viejo Mundo". En un desenlace reñido que movilizó a miles de mendocinos y amantes del vino argentino en redes sociales, el empuje de nuestra Tierra del Sol y del Buen Vino se impuso sobre los siglos de historia gala. Esta victoria posiciona a Mendoza como el destino "aspiracional" del año, consolidando su liderazgo dentro de las capitales del vino en la red de las Great Wine Capitals, a la que pertenecemos desde el año 2005.

Desde la organización del certamen se subrayó que Mendoza es el corazón de la vitivinicultura argentina, siendo el origen del 75% de la producción nacional. Si bien el Malbec fue la estrella indiscutida y el motor que impulsó este triunfo, también valoró la creciente excelencia de otras variedades como el Cabernet Sauvignon, el Syrah y la Bonarda. Además, se destacó la singularidad de zonas como el Valle de Uco, que con sus vinos de altura sigue conquistando paladares internacionales por su frescura y elegancia. 

Más allá de la euforia por el título, que sin duda nos debe llenar de orgullo, este reconocimiento tiene un impacto identitario internacional profundo ya que fortalece la "Marca Mendoza" en un merecido logro que lleva años de trabajo y persistencia en este camino. Al ser asociados como la región que venció a potencias como Napa y Borgoña, se facilita la entrada de nuevos proyectos y posiciona a nuestros productores en el exterior. Por otro lado, el efecto "halo" sobre nuestra cepa insignia, el Malbec, nos permite consolidar un prestigio que beneficia a toda la cadena productiva, desde el pequeño viñatero hasta las grandes bodegas exportadoras, lo que debería redundar a mediano y largo plazo en beneficios para toda la cadena de valor del sector.

Asimismo el reconocimiento es un espaldarazo vital para la robusta infraestructura de enoturismo que se ha ido consolidando en las últimas décadas, y que hoy cuenta con más de 230 bodegas abiertas al público. Mendoza reafirma su capacidad de conjugar de manera magistral la tradición del campo con la innovación de su gastronomía de identidad y sus propuestas culturales. La exposición digital y en el mundo de las redes, a lo que sin duda suma un peldaño más este concurso, funciona como la mejor campaña de promoción turística posible, invitando a viajeros de todo el mundo a descubrir personalmente por qué somos reconocidos como la Capital Mundial del Vino.

Y como siempre decimos desde nuestra columna, el éxito de nuestra tierra es el resultado del trabajo resiliente de su gente, la impronta cultural, y de la tradición histórica del manejo sagrado de nuestros recursos más preciados. Alzar hoy la copa para brindar por este triunfo en este virtual "Mundial del Vino" es homenajear a cada una de las personas que se desempeñan a lo largo de la cadena vitivinícola, y en los sectores de servicios como el enoturismo y la enogastronomía, así desde la viña, hasta el laboratorio de una bodega, la mesa de un restaurante o la recepción de un hotel, todos hacen posible que Mendoza brille bajo las estrellas de la excelencia. 

Por los recuerdos de quienes forjaron este camino y por los sueños de quienes siguen innovando día a día, alzamos nuestras copas, porque como siempre decimos nada mejor que un buen vino para contar una buena historia. Salud por Mendoza.

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