Milei en Israel: "Gran parte del periodismo juega para las fuerzas del mal"
El presidente fue distinguido con un doctorado honoris causa en Tel Aviv, donde defendió su gestión, criticó a la prensa y vinculó su modelo económico con valores morales y religiosos
El presidente Javier Milei recibió un doctorado honoris causa en la Universidad Bar-Ilan, en el marco de su visita oficial a Israel, donde encabezó una exposición con fuerte contenido político e ideológico y volvió a lanzar críticas contra el periodismo.
Ante un auditorio colmado que lo ovacionó, el mandatario ofreció una disertación en la que combinó economía, filosofía y religión. En ese contexto, destacó el rumbo de su gobierno: "En dos años hicimos más de 15.000 reformas estructurales", afirmó, al defender los cambios impulsados desde el inicio de su gestión.
Durante su exposición, también hizo referencia a su concepción del capitalismo y su vínculo con valores morales. "Hemos sido expulsados del paraíso (del capitalismo), pero si obramos acorde a las leyes, el paraíso va a venir a nosotros", sostuvo. Y agregó: "Cuando uno diseña políticas acordes a valores éticos y morales, uno diseña políticas justas y esas son eficientes".
El Presidente dedicó varios pasajes a cuestionar a corrientes ideológicas opuestas. "El programa del marxismo es satánico, opuesto al programa de dios", afirmó, y remarcó que "no hay un tercer camino", en defensa de su visión económica.
En el plano internacional, Milei aludió al conflicto en Medio Oriente y expresó: "Si respetamos el derecho a la vida, no podemos convivir con quienes nos quieren matar", en referencia a la situación que atraviesa Israel.
Uno de los momentos más resonantes del discurso fue cuando apuntó contra los medios de comunicación. "Gran parte del periodismo juega para las fuerzas del mal. En la charla con el queridísimo Bibi (Benjamin Netanyahu) hablamos de cómo debemos soportar calumnias e injurias del periodismo de manera violenta", señaló.
En esa misma línea, profundizó sus críticas: "Al que le toca estar arriba de la pirámide lo critican todos, no es un tema menor y es como en un partido de fútbol, en la cancha hay cánticos, pero los goles los mete Messi". Y concluyó: "El que está gobernando es el que está escribiendo la historia. Pasan a la historia los que hacen, no los que critican desde las mentiras".
El mandatario también compartió una reflexión personal vinculada a su acercamiento al judaísmo, a partir de su relación con el rabino Axel Wahnish. "Pedí sabiduría para distinguir bien del mal; coraje para elegir el bien y templanza para sostenerme en el camino del bien", relató, al recordar un episodio que, según contó, remite a los deseos del rey Salomón.
Sobre la situación argentina, Milei volvió a cuestionar el rumbo de gobiernos anteriores: "Vengo de un lugar donde durante casi 100 años estuvimos probando con esos desastres", afirmó, en referencia a políticas que, según su visión, se apartaron de los valores que defiende.
El discurso cerró con su habitual tono enfático: "Que Dios bendiga a los argentinos, que Dios bendiga a los israelíes" y "¡que viva la libertad carajo!", dijo ante el aplauso del público.
La actividad formó parte de una agenda cargada de gestos políticos y simbólicos en Israel, que incluyó reuniones con autoridades y visitas a sitios religiosos. Durante su estadía, el mandatario también tiene previsto recibir otras distinciones, entre ellas una medalla de honor por parte del presidente israelí, Isaac Herzog.
El paso de Milei por la universidad generó reacciones diversas entre los asistentes. Mientras algunos destacaron el impacto positivo de su presencia en un contexto sensible para Israel, otros cuestionaron la extensión y el contenido del discurso.