Café Literario en San Martín: Un viaje por las letras argentinas de la mano de expertos.
En este 23 de abril, mientras el mundo entero rinde homenaje a Cervantes, Shakespeare y el Inca Garcilaso de la Vega, en el este mendocino la literatura no se queda en el bronce ni en la efeméride. Se vuelve presente, se vuelve encuentro. Se vuelve biblioteca.
Es Requete Lindo ver cómo la Biblioteca Popular Ricardo Rojas, en San Martín, deja de ser solo un edificio para convertirse en algo mucho más profundo: un refugio para el pensamiento, una casa para las palabras, una pausa necesaria en medio de la velocidad en la que vivimos. Porque en tiempos donde todo se desliza con el dedo, elegir un libro sigue siendo un acto casi rebelde.
Ahí, entre estanterías que guardan historias y silencios que dicen más que cualquier ruido, el Café Literario propone algo simple y poderoso: leer para entendernos. No solo a través de los grandes nombres universales, sino también desde lo nuestro, desde esa identidad que a veces queda al margen de los programas, pero nunca del corazón.
Detrás de esta construcción hay personas que no hacen ruido, pero hacen mucho. Bibiana Irene Abraham junto al taller literario de la biblioteca, entienden que la cultura no se sostiene sola: se trabaja, se cuida, se provoca. Y la presencia de la Dra. Marta Elena Castellino, referente indiscutido de la UNCuyo, que acerca su saber con una generosidad poco frecuente. No viene a imponer lectura: viene a compartirla.
El taller "Grandes cuentistas argentinos y mendocinos" es, en sí mismo, un gesto de equilibrio. Un acto de justicia. Porque poner a Horacio Quiroga al lado de Fausto Burgos no es casual: es una declaración. Decir que nuestra literatura también tiene paisaje, pulso y verdad.
El sábado 2 de mayo nos internaremos en la intensidad de Quiroga, donde la vida siempre se mide con la muerte. Y el 16, con Burgos, volveremos a esa Mendoza profunda, la que se respira más que se explica. Después vendrán otros nombres: Lugones, Borges, Bioy Casares, Cortázar, Mujica Laínez y también el enorme Juan Draghi Lucero, que supo contar como pocos el alma de esta tierra.
La cita es clara: sábados de 10 a 12, en España 45. Pero lo que ocurre ahí no se puede poner en horario. Porque lo que se construye es otra cosa: una comunidad. Gente que todavía cree que una historia puede cambiar una mirada. Dicen que en el Día del Libro se regalan rosas. Acá, en el este, la invitación es distinta: regalarse tiempo. Tiempo para leer, para pensar, para quedarse.
Porque cuando una biblioteca se llena, no es solo de gente, se llena de sentido. El costo del taller es de 22.000 letras por mes. Para mayor información e inscripciones comunicarse al 2634693795