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Sigue cerrada la Casa Rosada a la prensa y crecen los cuestionamientos

El Gobierno de Javier Milei mantiene la restricción al ingreso de periodistas sin plazo definido y suma críticas de la oposición, entidades del sector y la Iglesia.

La decisión del Gobierno nacional de impedir el acceso de periodistas a la Casa Rosada continúa vigente y ya acumula varios días sin señales de modificación. Desde el entorno del presidente Javier Milei no precisaron cuándo podría revertirse la medida, que incluyó la suspensión de acreditaciones y la desactivación de los sistemas habituales de ingreso a la sede gubernamental.

La restricción fue implementada sin aviso previo y, en un primer momento, se vinculó con una investigación interna por supuestas irregularidades en el acceso a información sensible, además de una denuncia impulsada desde el área de seguridad de la Casa de Gobierno. Desde el oficialismo sostienen que se trata de una medida preventiva orientada a resguardar cuestiones de seguridad.

Mientras tanto, los cronistas acreditados debieron reorganizar su trabajo fuera del edificio, instalándose en bares y espacios cercanos para continuar con la cobertura diaria. La situación generó una rápida reacción de distintos sectores, con pronunciamientos críticos por parte de dirigentes políticos, organizaciones periodísticas y referentes de la sociedad civil.

Entre las voces que se sumaron al reclamo aparece la Conferencia Episcopal Argentina, que expresó su preocupación por la situación y llamó a garantizar el ejercicio de la labor periodística. Representantes eclesiásticos incluso mantuvieron encuentros con trabajadores de prensa y manifestaron su apoyo a los reclamos por el restablecimiento del acceso.

En paralelo, se iniciaron acciones judiciales para revertir la decisión. Una de ellas fue presentada por un medio gráfico ante la justicia contencioso-administrativa, en busca de que se deje sin efecto la restricción.

Desde el oficialismo, en tanto, no hubo señales de retroceso. Incluso, el propio Presidente replicó en redes sociales mensajes críticos hacia el rol de los periodistas acreditados, lo que refuerza la incertidumbre sobre la continuidad del esquema actual.

El reposteo de Milei

La medida no registra antecedentes recientes desde el retorno de la democracia en 1983 y abre un nuevo foco de tensión entre el Gobierno y los medios, en medio de un debate más amplio sobre el acceso a la información pública y la libertad de prensa.

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