Aumentan los combustibles por segunda vez en una semana
Las naftas subieron hasta $12 por litro tras una actualización impositiva nacional. El movimiento se da en un contexto de subas del petróleo a nivel global y ajustes escalonados en el mercado local.
Los combustibles volvieron a subir en Mendoza y acumulan dos incrementos en pocos días. Este viernes se aplicó un nuevo ajuste en los surtidores que impactó principalmente en las naftas, en el marco de una actualización parcial de impuestos definida por el Gobierno nacional.
Con este último movimiento, los precios registraron subas acumuladas de hasta $12 por litro en la semana. La nafta Súper pasó de $2.025 a $2.037, mientras que la Infinia subió de $2.218 a $2.237, con un incremento total de $9 en los últimos días. En contraste, el gasoil mostró un comportamiento más estable: el Diesel 500 se mantuvo en $2.156 y el Infinia Diesel en $2.236, sin variaciones.
La suba responde a la aplicación del Decreto 302/2026, que dispuso un ajuste del 0,5% en los impuestos a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono. Aunque el impacto porcentual es acotado, se traslada de manera directa al precio final en los surtidores.
El esquema oficial contempla que el resto de las actualizaciones pendientes se concrete en junio, con el objetivo de evitar un salto brusco en los valores. Sin embargo, la implementación escalonada genera aumentos frecuentes, como los registrados esta semana.
Más allá de la política local, el contexto internacional también influye. En los últimos días, el precio del barril de Brent superó los 125 dólares y llegó a rozar los 126 en los mercados asiáticos, con subas cercanas al 6,8% en pocas horas. A su vez, el WTI avanzó por encima de los 110 dólares, impulsado por la tensión en Medio Oriente y la incertidumbre sobre el tránsito de crudo en el Estrecho de Ormuz.
De cara a los próximos meses, los especialistas advierten que la evolución del conflicto internacional será determinante. Si el escenario se prolonga, los precios del petróleo podrían mantenerse elevados y trasladarse gradualmente a los combustibles. En cambio, una eventual desescalada podría generar una baja del crudo, aunque con un impacto más lento en los surtidores.
Mientras tanto, las subas reiteradas siguen presionando sobre el gasto cotidiano, especialmente para quienes dependen del uso del vehículo, en un contexto de ajustes que, aunque moderados en cada aplicación, se acumulan en el tiempo.