Economía

Récord de carne importada y alerta en las economías regionales

El ingreso de productos cárnicos del exterior marcó en marzo el nivel más alto registrado. El sector advierte que el atraso cambiario y el aumento de costos locales golpean a pequeños productores de pollo y cerdo.

Las importaciones de carne vacuna, aviar y porcina alcanzaron en marzo un volumen histórico y profundizaron la preocupación en distintos sectores de la producción agroindustrial. Según datos privados, durante ese mes ingresaron al país 12.241 toneladas de carne, unas 4.000 más que en febrero y muy por encima de las 684 toneladas registradas en noviembre de 2023, antes del cambio de gobierno.

El incremento de las compras externas comenzó a consolidarse desde septiembre de 2024 y estuvo impulsado principalmente por el ingreso de carne porcina. Desde entonces, las importaciones mostraron oscilaciones vinculadas al comportamiento de la demanda y al tipo de cambio, aunque nunca volvieron a los niveles previos.

Especialistas del sector atribuyen el fenómeno a la apreciación cambiaria y al fuerte aumento de los costos internos de producción. 

El último informe del Instituto para el Desarrollo Agroindustrial Argentino (IDAA) advirtió además que, en algunos casos, comienza a resultar más conveniente importar carne que adquirirla en el mercado interno, incluso en un escenario marcado por la caída del poder adquisitivo y el retroceso del consumo.

Uno de los sectores más afectados es el avícola. Entre Ríos, provincia que concentra más de la mitad de la faena de pollos del país, aparece entre las más golpeadas por el crecimiento de las importaciones. El diputado nacional Guillermo Michel aseguró que "la suba de tarifas, las tasas reales para financiar capital de trabajo y el estado caótico de las rutas hacen inviable producir a valores competitivos".

La industria avícola también enfrenta dificultades vinculadas a problemas sanitarios que afectan las exportaciones argentinas. Como consecuencia, la relación entre importaciones y exportaciones se incrementó con fuerza en el primer trimestre del año: actualmente ingresan 23 kilos importados por cada 100 kilos exportados, cuando hasta 2023 esa proporción rondaba apenas los 4 kilos.

Desde el sector privado anticipan además que la tendencia podría haberse mantenido durante abril. "Cuando conozcamos los números de abril probablemente veamos que la tendencia de marzo continuó", señaló Preciado Patiño.

Las críticas también apuntan al esquema económico impulsado por el Gobierno nacional. Para Michel, la apertura de importaciones combinada con un dólar atrasado busca contener la inflación, aunque genera consecuencias negativas sobre la industria y el empleo. Según planteó, mientras se profundiza el ingreso de productos extranjeros, los precios de los alimentos no muestran una baja significativa en las góndolas.

En paralelo, productores y consultores advierten que los pequeños establecimientos de pollo y cerdo son los más expuestos frente a este escenario y podrían quedar fuera del mercado si continúan creciendo las importaciones.

A los tradicionales proveedores externos como Brasil, Chile y Dinamarca se sumaron además las primeras compras de carne vacuna provenientes de Estados Unidos, en un contexto donde también crecieron las exportaciones argentinas de cortes premium hacia mercados internacionales.

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