Salarios: el sector privado perdió contra la inflación en marzo

Un informe oficial señaló que los salarios registrados del sector privado retrocedieron 0,3% en marzo por el impacto de la inflación. Aun así, sostuvo que el poder adquisitivo se mantiene 3% por encima de noviembre de 2023 y atribuyó el mayor ajuste al empleo público.

El Gobierno nacional reconoció que los salarios registrados del sector privado tuvieron una caída real durante marzo, aunque defendió que, en términos acumulados desde el inicio de la gestión de Javier Milei, el nivel de ingresos continúa por encima del registrado a fines de 2023.

Según el informe "Panorama mensual del trabajo registrado", elaborado con datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), el poder adquisitivo de los trabajadores privados registrados retrocedió 0,3% en marzo respecto del mes anterior, en un contexto de aceleración inflacionaria.

A pesar de esa baja, el reporte oficial remarcó que los salarios privados formales todavía se ubican 3% por encima de los niveles de noviembre de 2023, antes del cambio de gobierno.

El documento fue difundido por el Ministerio de Capital Humano y buscó responder a otros indicadores que muestran una situación menos favorable para los ingresos reales. Entre ellos aparecen el Índice de Salarios del INDEC, la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) y el RIPTE, que reflejan que los sueldos todavía no recuperaron completamente el terreno perdido tras la devaluación y el salto inflacionario de comienzos de gestión.

Desde el Gobierno sostienen que el SIPA ofrece una medición más precisa porque toma salarios promedio brutos efectivamente registrados en el sistema previsional, mientras que la EPH surge de encuestas y el RIPTE contempla únicamente a trabajadores con más de 13 aportes consecutivos a la seguridad social.

El informe oficial también planteó que el ajuste salarial aplicado desde diciembre de 2023 impactó principalmente sobre el empleo público, mientras que los trabajadores informales y los asalariados privados registrados habrían mostrado una recuperación más marcada en los últimos meses.

Otro de los puntos destacados fue la diferencia entre la evolución de los salarios efectivamente cobrados y los incrementos pactados en las paritarias. Según el documento, en marzo el salario conformado promedio de los principales Convenios Colectivos de Trabajo cayó 0,5% en términos reales, una baja mayor a la registrada por los salarios medidos a través del SIPA.

Además, el Gobierno señaló que mientras el salario privado registrado acumuló una mejora real del 3% desde noviembre de 2023, los salarios promedio acordados en convenios colectivos de amplia cobertura todavía muestran una pérdida acumulada de 6 puntos porcentuales.

La explicación oficial para esa diferencia apunta a que muchas empresas complementan los acuerdos paritarios con pagos adicionales, bonos y sumas no remunerativas que no quedan reflejadas plenamente en los convenios colectivos.

Ese argumento ya había sido planteado por el ministro de Trabajo, Julio Cordero, quien sostuvo que los acuerdos salariales funcionan como un piso mínimo y que luego numerosas compañías otorgan mejoras adicionales por fuera de las negociaciones formales.

Según explicó el funcionario, parte de esas compensaciones se instrumentan mediante premios o sumas transitorias no remunerativas que incrementan el ingreso efectivo de los trabajadores, aunque no impactan directamente en el salario paritario.

En ese marco, el Gobierno defendió además su estrategia salarial y aseguró que las negociaciones buscan evitar acuerdos que comprometan la sostenibilidad de las empresas. La postura oficial apunta a fijar incrementos que las firmas puedan afrontar sin poner en riesgo el empleo, dejando margen para mejoras posteriores en aquellas compañías con mayor capacidad financiera.