El Sacrificio y el Arraigo
Continúo con el tema editorial planteado por Jorge Fernández Rojas en Memo y Mendoza Post "Como afectará la Zona Fría "reducida" en los bolcillos (y las urnas) el viernes 22 de mayo.
El debate político y económico en la Argentina actual se mueve en una tensión permanente entre los fríos números fiscales y la cruda realidad social de las provincias. Mientras el Gobierno nacional avanza en su agenda de desregulación y quita de subsidios, el impacto directo en el bolsillo de los ciudadanos vuelve a poner sobre la mesa una discusión de fondo: ¿cuál es el límite del sacrificio que se le puede pedir a un pueblo y a qué intereses debe responder un proyecto de país?
La reforma de la "Zona Fría" y el invierno federal
En contraposición a los alivios fiscales productivos recientemente anunciados para ciertos sectores, el frente social y federal presenta focos de alta tensión. El avance en la quita de subsidios tuvo su epicentro en la reforma al régimen de Zona Fría para el consumo de gas, aprobada en la Cámara de Diputados.
| Diputado/a | Bloque / Representación | Observaciones |
| Luis Petri | La Libertad Avanza | En 2021 había votado a favor de la ampliación de la Zona Fría. |
| Facundo Correa Llano | La Libertad Avanza | Apoyó la reforma impulsada por el oficialismo. |
| Julieta Metral | La Libertad Avanza | Voto alineado con el bloque oficialista. |
| Álvaro Martínez | La Libertad Avanza | Respaldó el recorte de beneficios. |
| Mercedes Llano | La Libertad Avanza | Se sumó al voto positivo. |
| Lisandro Nieri | UCR - sector cornejista | Radical que acompañó la propuesta oficialista. |
| Pamela Verasay | UCR - sector cornejista | En 2021 había votado a favor de la ampliación como senadora. |
| Lourdes Arrieta | Provincias Unidas | Justificó su voto en la necesidad de un sistema energético más ordenado. |
Esta medida generó fuertes cruces políticos entre la Casa Rosada y los gobernadores -especialmente de las regiones patagónica, bonaerense y de provincias con climas crudos como Mendoza- debido al encarecimiento del servicio para millones de usuarios residenciales de cara a los meses invernales. La pérdida del beneficio automático enciende las alarmas en el entramado social justo cuando el frío empieza a arreciar.
La honestidad y el respeto al pueblo
Para entender la encrucijada actual, vale la pena mirar el espejo de la historia. El 13 de mayo de 1940, solo tres días después de asumir como Primer Ministro en medio de una de las mayores crisis de la historia británica, Winston Churchill se presentó ante la Cámara de los Comunes. Con Francia desmoronándose ante el avance nazi y las fuerzas británicas en riesgo de quedar atrapadas, pronunció su histórico discurso.
Churchill no buscaba endulzar la realidad; al contrario. Su retórica pasó a la posteridad por su honestidad y su determinación absoluta:
"Debo decir a la Cámara, como dije a los ministros que se han unido a este Gobierno: no tengo nada que ofrecer sino sangre, esfuerzo, lágrimas y sudor". (Blood, toil, tears and sweat).
Sin embargo, detrás de esa exigencia desmedida de sacrificio, latía un principio fundamental: Churchill respetaba y amaba al pueblo y a la nación inglesa por sobre todas las cosas. Su liderazgo se sostenía en la comunión con los suyos; no se doblegaba frente a intereses extranjerizantes ni pretendía refundar la identidad de su patria, sino defenderla.
El contraste de las doctrinas: El factor Milei
Al hilvanar este fragmento de la historia con la actualidad argentina, surgen contrastes insoslayables. El presidente Javier Milei también ha hecho de la crudeza discursiva su marca registrada, pero bajo una matriz ideológica muy distinta. El pasado 1 de marzo de 2026, durante el Discurso de Apertura de Sesiones Ordinarias en el Congreso, el mandatario ratificó su visión doctrinaria:
"La justicia social es un robo, implica un trato desigual frente a la ley y está precedido de un robo, manga de ladrones".
Nadie cuestiona que la verdadera justicia consiste en dar a cada uno lo suyo, ni se puede negar que el déficit cero y la baja de la inflación son metas macroeconómicas saludables y necesarias para ordenar un país crónicamente inestable. El problema radica en los términos de la ecuación humana y nacional.
La solidaridad social no es un "robo"; es un componente esencial de la cohesión de cualquier comunidad organizada. No se deberían tomar las riendas del país al margen del sufrimiento, el frío, el hambre y la desocupación del pueblo que se pretende gobernar. El sacrificio, para ser legítimo, debe tener como fin último la preservación de la propia comunidad, no su desamparo.
La paradoja de los incentivos: Beneficiar afuera, abandonar adentro
Es en el diseño de las herramientas de desarrollo donde la contradicción se vuelve más evidente. El rumbo económico actual muestra una marcada asimetría en su concepción del capital: mientras se despliegan esquemas de incentivos como el RIGI para atraer a las grandes corporaciones internacionales, y se implementa el RIMI buscando dinamizar la competitividad de las medianas empresas, se produce un preocupante abandono de las economías regionales.
Sectores vitales para el arraigo federal como la vitivinicultura, la fruticultura, la horticultura y las pequeñas y medianas empresas constructoras se encuentran hoy desprotegidas ante la caída del consumo y el aumento de los costos estructurales.
Aquí radica la paradoja del modelo: las empresas perjudicadas por la falta de acompañamiento e infraestructura son profundamente argentinas; sus dueños y trabajadores viven, trabajan, invierten, pagan impuestos y crían a sus hijos en el suelo nacional. En contrapartida, las mayores facilidades e inmunidades fiscales se diseñan para capitales cuyos centros de decisión y ganancias están en el exterior.
Mirando al futuro
La historia demuestra que las naciones se reconstruyen desde sus propias raíces y con el esfuerzo de su gente. Exigir sacrificios es una atribución del liderazgo en tiempos de crisis, pero esos sacrificios adquieren sentido únicamente si el horizonte final de bienestar abraza, primero y ante todo, a los propios ciudadanos que habitan el territorio.
Los diputados mendocinos: Luis Petri, Facundo Correa Llano, Julieta Metral, Álvaro Martínez, Mercedes Llano, Lisandro Nieri, Pamela Verasay, Lourdes Arrieta, el gobernador Cornejo, ¿aman al pueblo mendocino? O se acuerdan de él cada vez que hay que solicitarles el voto y en el mientras tanto solo trabajan por y para sus intereses políticos.