Celebración

Mendoza celebra el crecimiento de la cultura olivícola

En 1591 se plantó el primer olivo en el territorio que hoy es Argentina. La reseña y reflexión del autor permiten entender que los olivares son parte de nuestro paisaje y habitaron este lugar 219 años antes que el primer gobierno patrio.

Darío Amante
Productor y sommelier en aceites de oliva

Cada 24 de mayo se conmemora en Argentina el Día Nacional de la Olivicultura, una fecha que recuerda el nacimiento de una de las actividades productivas más emblemáticas y tradicionales del país. La celebración tiene su origen en el año 1591, cuando se radicó el primer asentamiento español en Aimogasta, provincia de La Rioja, lugar donde aún se conserva un olivo declarado árbol histórico nacional y reconocido como el "Padre de la Olivicultura". Según la historia, fue a partir de este ejemplar que la actividad olivícola comenzó su expansión hacia Argentina, Chile y Perú. En 1980, este árbol fue declarado Monumento Histórico Nacional. 

En el marco de esta fecha, Mendoza vuelve a poner en valor una actividad que forma parte de su identidad productiva, cultural y gastronómica. En los últimos años, el denominado "Mes de la Olivicultura" ha mostrado un importante crecimiento, pasando de una sola jornada conmemorativa a una agenda completa de actividades que se extiende durante toda una semana. 

Charlas, degustaciones, visitas guiadas, ferias, experiencias gastronómicas y encuentros con productores forman parte de propuestas pensadas para acercar al consumidor al mundo del aceite de oliva virgen extra, promoviendo el conocimiento sobre sus propiedades, beneficios y calidad. 

Desde hace tiempo se habla de la necesidad de "hacer docencia" con el aceite de oliva, enseñando al consumidor a reconocer un verdadero aceite de oliva virgen extra, comprender sus diferencias y valorar el enorme trabajo que existe detrás de cada botella. Hoy, ese trabajo comienza a reflejarse en un consumidor más informado e interesado en conocer el origen de lo que consume, priorizando cada vez más los productos regionales y el trabajo de los productores locales. 

Al mismo tiempo, comienzan a surgir nuevos emprendimientos y emprendedores que vuelven a apostar por esta actividad milenaria, impulsando nuevamente al sector y generando nuevas oportunidades para la provincia. 

Sin embargo, aún persisten desafíos importantes para Mendoza, especialmente en relación con la escasez de olivares y la necesidad de seguir fortaleciendo el crecimiento de la actividad olivícola. Se trata de una problemática que continúa presente y que requiere del trabajo conjunto entre productores, instituciones y consumidores. 

Las actividades programadas en el marco del Mes de la Olivicultura culminarán el próximo 13 de junio con el Festival del Envero 2026, que se realizará en la Casa de la Cultura "Juanita Vera" de Lavalle, consolidándose como uno de los encuentros más representativos para celebrar la cultura del aceite de oliva, la gastronomía regional y el trabajo de los productores. 

A pesar de los desafíos, resulta alentador ver cómo una industria que durante muchos años permaneció relegada hoy vuelve a recuperar protagonismo y reconocimiento. La olivicultura mendocina atraviesa un momento de revalorización donde tradición, calidad y cultura comienzan nuevamente a ocupar un lugar central.

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