UNCUYO irá a segunda vuelta: Fidel y García disputarán el Rectorado

La fórmula oficialista fue la más votada en los comicios universitarios, pero no alcanzó la mayoría necesaria para consagrarse en primera vuelta. El balotaje se realizará el 23 de junio.

La elección de autoridades en la Universidad Nacional de Cuyo quedó abierta y deberá resolverse en una segunda vuelta. La fórmula integrada por Gabriel Fidel y María Flavia Filippini obtuvo el primer lugar en los comicios realizados este martes, aunque no logró superar el 51% de los votos ponderados requerido para evitar el balotaje. Por ese motivo, el próximo 23 de junio enfrentará a la lista encabezada por Adriana García y Ana Sisti.

De acuerdo con los resultados provisorios difundidos por la casa de estudios, con más del 80% de las mesas escrutadas, la propuesta oficialista de Sumar Universidad alcanzó el 41,94% de los sufragios ponderados. En segundo lugar quedó Encuentro Plural, con el 27,16%.

Más atrás se ubicó la fórmula conformada por Javier Ozollo y Fernanda Bernabé, de Proyecto Universidad Abierta, que reunió el 18,9% de los votos. En tanto, Ismael Farrando y Jimena Estrella, representantes de Trayectoria y Renovación, cerraron la elección con el 12%.

Tras conocerse los resultados, Fidel destacó que la posibilidad de una segunda vuelta formaba parte de los escenarios previstos por su espacio. "Siempre supimos que estaríamos en segunda vuelta y que es ahí donde se definiría el futuro de nuestra universidad. Llegamos a esta instancia con la fuerza necesaria y con un proyecto sólido para la UNCUYO. No buscamos la victoria de una parte sobre la otra, sino la construcción de algo más grande", expresó.

La jornada electoral se desarrolló en las distintas unidades académicas de la universidad y mantuvo la expectativa hasta el cierre de las mesas. Aunque el horario oficial de finalización estaba previsto para las 19, en algunos establecimientos se permitió votar a quienes permanecían aguardando en las filas.

La elección definió no solo la futura conducción del Rectorado, sino también autoridades en las 12 facultades que integran la UNCUYO. Para ello se habilitaron 155 mesas distribuidas en diferentes sedes, donde sufragaron integrantes de los distintos sectores de la comunidad universitaria.

El sistema electoral de la institución se basa en el voto directo, obligatorio y ponderado. En total estaban habilitadas para participar 58.366 personas entre docentes, estudiantes, egresados y personal de apoyo académico. Cada claustro tiene una incidencia específica en el resultado final: los docentes titulares y adjuntos concentran el 44,69% del peso electoral; los auxiliares y jefes de trabajos prácticos, el 8,51%; los estudiantes, el 25,53%; los graduados, el 14,36%; y el personal de apoyo académico, el 6,91%.

Dos semanas clave para la definición

Con los resultados de la primera vuelta ya confirmados, la atención se concentra ahora en cómo se redistribuirán los votos de las fórmulas que quedaron fuera de competencia. Dentro de la comunidad universitaria existe la percepción de que una parte de quienes acompañaron a Ismael Farrando podría respaldar a Gabriel Fidel en el balotaje, debido a las coincidencias políticas y a la relación que el exdecano mantiene con sectores cercanos a la actual conducción de la universidad y al radicalismo.

En paralelo, varios referentes identifican mayores puntos de encuentro entre Javier Ozollo y Adriana García. La candidatura de Ozollo se apoyó en espacios ligados a la centroizquierda, el peronismo universitario y Libres del Sur, sectores que guardan afinidades con el armado político que impulsa a Encuentro Plural.

Pese a estas especulaciones, ninguno de los dos espacios da por descontado el comportamiento del electorado. Tanto oficialistas como opositores coinciden en que el traslado de apoyos entre una elección y otra no suele producirse de manera lineal, por lo que las conversaciones políticas y los posibles acuerdos de las próximas semanas serán determinantes para la definición.

En este contexto, la campaña rumbo a la segunda vuelta volverá a poner el foco en cuestiones centrales para la vida universitaria, como el presupuesto de las universidades nacionales, las condiciones salariales de docentes y personal de apoyo, y la delicada situación financiera de DAMSU. Esos temas marcarán la agenda hasta el balotaje del 23 de junio, cuando la comunidad universitaria elegirá a la persona que reemplazará a Esther Sánchez al frente de la UNCUYO.

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