El mundo deja atrás al covid-19 y vuelve a crecer

Mientras en Estados Unidos y Europa la recuperación empieza a hacerse palpable, ¿qué pasará en Argentina? Los analistas ya están realizando las comparaciones pertinentes.

Marcelo Cantón

En términos de la economía, el mundo entró en la postpandemia. Europa y Estados Unidos ya muestran cifras de recuperación. Y eso es una buena noticia para la Argentina, aunque nuestro país correrá a la mitad de la velocidad que los más desarrollados.

El tema fue motivo de análisis en un encuentro organizado por la Asociación Amigos de la Universidad de Tel Aviv, que contó con dos analistas de alto vuelo: Ricardo Arriazu y José Siaba Serrate. Ricardo Delgado hizo luego la proyección local para esta crónica.

"El mundo enfrenta un gran dilema entre la salud pública y la salud de la economía; ambos provocan sufrimiento y muerte", abrió, fuerte, Arriazu. "Está claro que mientras no haya una vacuna, el distanciamiento es la única forma de impedir el avance de la pandemia, pero al mismo tiempo ese distanciamiento destruye la base de la economía moderna, que es el intercambio y la especialización", agregó.

"El patrón de impacto económico que enfrentamos es como el de una catástrofe natural -dijo Siaba Serrate-. Pero un huracán pasa, un cataclismo puede tener un remezón, pero también pasa. Esto es persistente". Lo puso en términos de empleo en los Estados Unidos. La recesión de 2007/2008, la crisis de Lehman Brothers, provocó una caída de alrededor del 5% del empleo en ese país, se destruyeron unos 8,5 millones de puestos de trabajo, en un año y medio. La Gran Depresión, un siglo atrás, generó una pérdida de 32% del empleo de ese país, en 42 meses. Con el Covid, se destruyó una tercera parte del empleo urbano privado en EE.UU.; se perdieron 55 millones de puestos de trabajo. Y eso sucedió en menos de 5 meses.

Las economías de todo el mundo sintieron fuerte el impacto del Covid. El FMI calculó la caída de le economía mundial 2020 en 3% y luego lo corrigió a 6%. Y podría tener que volver a corregirlo. Pero las cifras de aquí en adelante ya son optimistas, dicen los analistas.

Arriazu tomó Europa como base para su análisis. "Comparando contra diciembre del año pasado, las ventas minoritas totales europeas llegaron a caer más del 20% -señaló-, pero ya se recuperaron totalmente. Alimentos subió al principio en preparación por el aislamiento, pero luego cayó a niveles normales, La mayor baja se dio en textiles, que llegaron a caer 80%, y todavía muestran una baja del 25% en relación a diciembre. Los combustibles tuvieron un retroceso de hasta 50%, pero hoy muestran una baja del 12%, Las ventas por correo e internet llegaron a subir 30%, y luego bajaron al flexibilizarse el confinamiento". En resumen, en junio las ventas minoristas del Viejo Continente ya comenzaron a recuperarse, "y en julio ya están incluso por encima del mismo mes del año pasado".

Siaba Serrate llegó a la misma conclusión, pero partiendo del análisis de los datos de actividad de los Estados Unidos. "Hay cuatro series que se utilizan para medir los ciclos de la economía de ese país y todas muestran recuperación", dice. Una es el empleo, que cayó fuerte, pero ya generó 9,1 millones de nuevos puestos de trabajo. La producción industrial tuvo un retroceso de 18%, pero ya subió 8%. Los ingresos de las familias cayeron 8% (sin contar las transferencias que hizo el Gobierno, que fueron muy fuertes), pero ya están en recuperación, "Y el mes pasado, increíblemente, las ventas minoristas alcanzaron un nuevo récord histórico", precisó.

"Con estas cuatro series de datos y viendo la magnitud de la recuperación, uno ya tiene elementos para decir que en mayo comenzó un nuevo ciclo expansivo", diagnosticó.

Para confirmarlo, el economista destacó una serie de récords: el índice S&P 500 de Nueva York llegó en estos días a valores máximos de su historia, el Nasdaq los rompió 12 veces en los últimos 4 meses, el índice de materiales de Dow Jones también superó sus números más altos, al igual que el de construcción de viviendas en EE.UU.

"La recesión en Estados Unidos ya terminó", asegura, con certidumbre. Pero deja abierta una puerta: "el virus tiene la última palabra". Habría que analizar el impacto de una segunda vuelta de la infección, aunque los economistas creen que nunca podría ser equivalente a la primera.

¿Cómo impacta esto en la Argentina?, preguntó este cronista a Ricardo Delgado, economista de Analytica. "En forma posterior al cierre del acuerdo por la deuda y por los pagos del FMI, la Argentina podría beneficiarse en este contexto de la oleada de liquidez que se generó en el mundo, que permitirá financiar con tasas muy bajas inversiones privadas". Es que toda la ayuda que inyectaron la Fed y el Banco Central Europeo en la economía generarán más accesibilidad a los recursos financieros.

Delgado no ve al sector público saliendo a colocar deuda externa. Se podrá financiar, dice, con emisión, recaudación y deuda local. Pero cree que sí lo harán los privados. "Algunos proyectos ligados a Vaca Muerta, y otros ligados más o menos al gas y el petróleo, empiezan a sacar la tierra de sus carpetas. También algunos del sector alimenticio. Y la construcción, porque los costos serán baratos en dólares".

Pero no habrá que esperar que se produzca un crecimiento espejo de Europa o EE.UU. Aquí este año el salario real caerá 17%, según las estimaciones de Orlando Ferreres, con lo que el consumo seguirá en baja. Y si los números de la economía de esos países ya están volviendo a los valores de la prepandemia, aquí el año cerrará con una caída del 11 al 13% del PBI, seguida en 2021 por un crecimiento que no superaría el 6%, la mitad del retroceso que dejará el Covid.

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