Del vinilo al streaming: la música como refugio humano y su viaje a través del tiempo
El comunicador y referente radial Daniel Pacheco recorre la evolución de los formatos musicales, desde los cilindros de cera hasta las plataformas digitales, y reflexiona sobre el vínculo profundo entre el sonido y la experiencia humana.
La música atraviesa la historia de la humanidad con una persistencia que no reconoce fronteras ni épocas. Desde los primeros sonidos que acompañaron a las civilizaciones hasta la inmediatez del streaming actual, cada formato ha marcado una forma distinta de escuchar, sentir y compartir. En diálogo con este medio, Daniel Pacheco -con décadas de trayectoria en la radio y el mundo artístico- repasa ese recorrido tecnológico y cultural, pero también se detiene en una idea más íntima: la música como una necesidad esencial, ligada incluso a los primeros latidos que percibimos antes de nacer. A partir de esa premisa, el análisis se expande entre avances técnicos, hábitos de consumo y el desafío de preservar la calidad en tiempos de sobreabundancia digital.
- ¿Por qué a todos los seres humanos nos gusta escuchar música?
-Porque la música es tan antigua como la humanidad. Aunque es probable que a cada uno le guste diferentes tipos de música, todos la necesitamos en nuestra vida. La explicación es que nos remite al vientre materno. El sonido del bombeo del corazón en sincronía con el del hijo, es el primer ritmo que detecta el bebé. Al escuchar un ritmo cualquiera, inconscientemente sentimos que "volvemos a la casa primigenia", al vientre de nuestra mamá.
- ¿Cuál fue el proceso de la música a lo largo de la historia?
-Siempre se hizo música, ahora estamos acostumbrados a portarla fácilmente en nuestro teléfono. En los primeros cientos de siglos de la humanidad, fue ejecutada por gente de pueblo, por tribus, por artistas callejeros, por prodigiosos músicos y era disfrutada en tiempo real, con la desventaja de que se perdía en el aire. Por citar solo un ejemplo están los conciertos que se ofrecían en las cortes de los nobles. Escuchar esa música era un privilegio destinado a los afortunados invitados a un palacio y más adelante, cuando surgieron los teatros, solo algunos podían acceder a ellos. A propósito de los teatros, debido a las dificultades de sonido que debían sortear por falta de tecnología moderna, es que las salas más antiguas del mundo cuentan con una acústica muy cuidada y esmerada.
Distintos formatos para escuchar música
- ¿Cómo fue la progresión de los distintos formatos?
-Han existido distintos formatos de música registrados en diversos dispositivos físicos. Aunque ha habido muchos, todos comparten haber tenido su nacimiento, su apogeo y su caída. Además, han visto la luz como un avance del anterior (aprovechando esa experiencia) y sin embargo todos presentan pros y contras.
La primera invención para plasmar el sonido, fueron los cilindros de cera, creados en 1877 por Edison. Estos cilindros se colocaban en un aparato que los escrutaba y el sonido salía por un parlante pequeño.
Le siguió "Kalliope", de origen alemán, aparato ideado por Émile Berliner. Consistía en una caja de música como las que nosotros conocemos, de tamaño más grande, ya que poseía un diámetro de 30 centímetros y un giradisco. El sonido se obtenía con una especie de lengüeta, como una sierra, que percutía el disco.
Kalliope
- ¿Cómo fue la evolución desde fines del siglo XIX?
-En1888 aparecieron los discos planos, aunque a la Argentina llegaron entre 1902 y 1910. Los primeros iban muy rápido, a 78 revoluciones por minuto, luego fue el momento del long play en 33 revoluciones y finalmente apareció el simple en 45 revoluciones.
La novedad posterior fue el magazine y desde el punto de vista sonoro, superó al cassette. Su cinta era más grande y aseguraba un sonido de buena calidad, aunque la contra residía en que solo podía escucharse en el auto o en casa con la ayuda del portamagazine, de gran tamaño. Su uso duró poco tiempo porque la practicidad del cassette fue arrolladora.
Hacia 1960 apareció entonces el cassette (aquí fue la novedad recién en 1975) y la cassetera para escucharlo. Ustedes recordarán que los grabadores eran carísimos en los 70 y debemos reconocer que lo "nuevo", tomaba su tiempo en arribar a esta parte remota del Sur. Cuando lo hacía, aterrizaba primero en Buenos Aires y después en las provincias del interior. Como ejemplo citaré el álbum del grupo Yes, llamado "Close to the Edge", grabado en 1972, el cual llegó a nuestro país cuatro años más tarde.
Cassettes
Como consecuencia del cassette hizo su aparición el walk-man (que luego será adaptado para el compact disc), un adminículo que permitía salir de casa para disfrutar de la música elegida y no necesitaba estar enchufado para funcionar.
Hasta aquí todos los formatos mencionados funcionaban por roce físico, el vinilo, un espiral lleno de surcos, necesitaba ser ejecutado por medio de una púa que rozaba esos surcos. Lo mismo sucedía con la cinta de los magazines y de los cassettes.
Walk-man
La gran revolución fue la invención del CD (compact disc), de sistema binario y digital. Este nuevo dispositivo marcaba sonido cuando había sonido y silencio cuando debía haber silencio (eliminando el pequeño y constante susurro de la púa sobre el vinilo, por ejemplo). Otra gran cualidad fue su practicidad, porque podía ser ejecutado en un auto, en un local comercial, en el propio hogar y a la vez almacenaba gran cantidad de canciones en su pequeño formato.
Otro invento para escuchar música fue el dat, una cinta de audio digital como un cassette pero más pequeño. Se utilizaba sobre todo para registrar los masters y cayó rápidamente en desuso al igual que el minidisc, un nuevo aparato que había que comprar para reproducirlo.
Dat
- ¿Otra gran innovación fue el mp3?
-Sí, lo que logró fue comprimir gran cantidad de canciones en un solo dispositivo con la desventaja de disminuir considerablemente la calidad de la grabación inicial. Esto, que continúa sucediendo hasta el presente, implica perder gran parte la información compuesta por notas, las frecuencias agudas, medias y graves que fueron diseñadas por el artista junto al productor durante meses de trabajo. El resultado final a través de los auriculares suena parecido a la interpretación estudiada, ensayada y modificada hasta el mínimo detalle, que la banda quiso inmortalizar.
"Ahora tenemos a disposición un paraíso musical llamado YouTube"
¿Cuál sería la mejor manera de escuchar música?
Lo óptimo sería reproducirla en un CD, donde entran entre 18 y 20 canciones, equivalentes a 700 megas. Si grabamos música en un mp3, pueden incluirse 180 canciones, pero con la contra de perder propiedades sonoras. Con las radios nos hemos acostumbrado a disfrutar de las canciones "comprimidas" en menor calidad, pero quienes hemos tenido la experiencia de ir a un recital, sabemos que el sonido que escuchamos ahí es el más parecido a lo que crearon los artistas.
- ¿Qué es lo último que ha aparecido?
-Creo que es el streaming, una conjunción de sistemas digitales, porque además de ofrecer sonido, se complementa con imágenes siendo un concepto global. Vorterix Mendoza, la radio que dirijo hace tantos años, tiene en su grilla programas así como "Ya no es 2004". La gente puede disfrutar de la música que aparece a través de videos, entrevistas, reels, con la versatilidad de hacerlo desde un teléfono, una computadora o desde el auto.
-¿Qué le dirías a la gente joven y no tan joven?
-Es importante aprender a tocar un instrumento, cualquiera, el que más les guste y comenzar a familiarizarse con los acordes que lograrán al ejecutarlos. De esa manera distinguirán paulatinamente mejores calidades de música, los agudos de una guitarra, los graves del bajo, baterías. Algo muy aconsejable es tocar en grupo, juntarse a ensayar, a componer, a compartir experiencias con amigos. Lo ideal es animarse a crear algo propio obviando la computadora que debería utilizarse en el tramo final para masterizar. Genéticamente todos traemos adentro sonidos, melodías, armonías, ritmos, sólo hay que sacarlos, ordenarlos, grabarlos y dárselos a la gente. Miren la historia de música... Serán generadores de felicidad.