Qué margen de acción tiene Cornejo para lo que queda de su gobierno
El planteo surge de un informe de una consultora mendocina que analiza las posibilidades reales del gobernador de comprometerse con la ciudadanía, cuestión que se verá en el discurso del 1 de mayo.
El discurso del viernes será un intento de afirmar poder propio. Porque el reloj político ya empezó a correr hacia 2027 y, cuando ese momento llegue, el centro de gravedad estará en la sucesión, no en la gestión.
La cita corresponde al informe cualitativo que la consultora Sociolítica dio a conocer ayer, miércoles 29, apuntada a los compromisos que podría asumir Alfredo Cornejo con la ciudadanía para el próximo periodo de 12 meses que lo separan de su último discurso como gobernador el 1 de mayo de 2026. Esto teniendo en cuenta que para dentro de un año ya estaremos nadando en aguas de campaña electoral y para ese momento ya no le hablará a los ciudadanos y ciudadanas, sino a la población habilitada para votar.
Sociolítica apura su análisis advirtiendo que sus estudios focales detectan dentro del electorado tres sectores bien identificados.
• Primer grupo. Orden productivo, integrado pero distante, que valora la estabilidad y tolera el ajuste;.
• Segundo grupo. El que espera mejoras, mantiene cierta esperanza, pero no es optimista, y dice "y bueno, es lo que hay...".
• Tercero. El desanclado, está fuera del sistema y sin representación.
La proporción y por orden de clasificación es en porcentaje: 35; 35 y 30 respectivamente. En base a este desglose, el informe advierte:
La batalla de cualquier opción (política) está en conquistar al segundo grupo.
Cualquiera que se postule para gobernar es a convencer al votante que es el "aspiracional frustrado que no quiere caer más, que no le interesa la política partidaria, ni los relatos ni las grandes ideas. Quiere llegar tranquilo a fin de mes y hoy ningún oficialismo logra representarlo".
Para llegar a este cometido, ¿qué debería decir Cornejo ante la Asamblea Legislativa mañana? Siempre teniendo en cuenta que hace un año el gobernador ponderó la administración ordenada del Estado para que Mendoza estuviera preparada para crecer a tasas mayores que la nación por haber ordenado y achicado los espacios de la casa provincial previamente.
Lo prometido es deuda
Hace un año el mandatario blandiendo una piedra cúprica hizo dos promesas concretas verificadas en el análisis de este modo:
Orden económico provincial basado en equilibrio fiscal, baja de impuestos e inversión; y, por otro lado, un Estado más eficiente, con digitalización, servicios más ágiles y desarrollo productivo desde sectores como minería y energía. Todo muy simplificado desde este análisis. La idea que brotaba de ese discurso, en forma de promesa, era clara: "Si ordenamos, el bienestar, el progreso y el desarrollo van a llegar".
El gobernador junto a quienes integran su gabinete, hace un año luego de dar su discurso del 1 de mayo.
El punto es que "la macro", o sea la transformación impulsada por Javier Gerardo Milei del modelo económico basado en la reforma del Estado y el superávit fiscal, no generó, hasta ahora, los beneficios anunciados como promesas de campaña.
La reconfiguración política
Prestemos atención a todo este desarrollo del estudio que lo transcribimos para su mejor entendimiento.
¿Y qué pasó en el año de la macro que maneja el gobierno nacional?
La inflación no se controló, el consumo cayó, el empleo se precarizó. La recuperación económica fue real, pero solo para tres grandes sectores, que generan poco empleo y altamente especializado. El salario real no se recupera, cierran pymes y, como si fuera poco, saltaron -y siguen saltando- casos de corrupción muy delicados.
La economía se ordenó, pero no se saneó. La macro, finalmente, no ayudó al gobierno provincial. Entonces aparece el giro: la construcción del poder local debió ser política y ceder autonomía. Mendoza pasó de un sistema de coaliciones a un sistema de bloque dominante alineado con la Nación. Un proceso que cosechó frutos políticos en cuatro grandes hitos.
1. Se crea un nuevo bloque dominante (julio/agosto 25)
• Cambia Mendoza + LLA + PRO. La alianza es más electoral que programática. Pero sirvió para el objetivo: unos, ganar por primera vez; otros, ganar a pesar del desgaste. La misma necesidad, con orígenes distintos.
2. Se legitima electoralmente (octubre 25 - acto de cierre de campaña)
• Triunfo claro en legislativas. Se legitima el nuevo bloque político, Cornejo se consolida como "el gran elector" y la oposición se fragmenta (aún más).
3. Se profundiza la unificación (noviembre/diciembre) Alfredo Cornejo confirma la continuidad del frente para las elecciones municipales 2026. Dijo: "Hago alianzas para ganar y para toda la vida".
• Acuerdos municipales. Se suma el PRO mendocino
• Proyección 2027
• Triunfo electoral en San Rafael, Luján y Rivadavia. Más territorialidad para el gobierno.
4. Se fusionan dirigencias
• La nueva Legislatura y varios HCD funcionan cohesionados bajo este esquema de procedencias partidarias diversas. Se amplía el frente oficialista, se diluye la oposición peronista por internas y se reduce el espacio opositor de centro-derecha.
El sedimento de este proceso
De acuerdo a esta evaluación, Cornejo está condicionado por la misma estructura que construyó para sostener su marcha victoriosa electoral. El punto válido es que ha quedado evidenciada su atadura a los designios del gobierno nacional en cuanto a la política económica y sus efectos nocivos sobre la población (de modo emergente). Si se mira desde la estrategia electoral, hay que hacer foco a los reclamos del segundo grupo que desagrega el estudio, el del que espera mejoras, mantiene cierta esperanza pero no es optimista, y dice "y bueno, es lo que hay...".
Es cierto que, para mantener la confianza de la persona votante, Cornejo debe demostrar "autoridad, independencia, autonomía" si quiere que el radicalismo siga siendo gobierno después de él. Por lo cual es posible que veamos otro perfil del gobernador que apunte hacia cierta empatía política con la sociedad de la cual es referencia, pero ratificando el rumbo económico como lo viene haciendo.
Los argumentos de "autoridad" y demás cualidades que identifican a Cornejo con el mendocinismo los puede encontrar en el dinero ya destinado del Fondo de Resarcimiento para obras de infraestructura y, además, en la aceleración de las obras para la ampliación del Metrotranvía hacia Luján y el Aeropuerto El Plumerillo.
Veamos entonces la conclusión del estudio de Sociolítica que conduce Roberto Staringer para lo que puede pasar mañana en el recinto legislativo.
Entonces, el viernes 1º, el gobernador, ¿puede prometer? Sí. Pero no plazos, sino rumbos: bases para un futuro que dependerá de otras variables. Buscará que esas bases tengan una impronta propia, mayoritariamente local. Inversiones en salud, seguridad, educación y transporte. El agua y su plan provincial. Obras cogestionadas con los municipios. No lo dirá explícitamente, pero intentará mostrar su capital político propio, mendocino, por fuera de la alianza.
Ver el informe: Mayo 25 a mayo 26: un año de reconfiguración del sistema político mendocino