Emotivo concierto homenaje a Joan Manuel Serrat en la UNCUYO
Un espectáculo con grandes clásicos del folclore nacional fue el preludio musical del reconocimiento que recibirá mañana en la Nave UNCUYO. A modo de sorpresa, y con su estilo único, el "Nano" cantó para su público "Serenata para la tierra de uno" de su querida amiga María Elena Walsh.
El cantante y compositor español Joan Manuel Serrat llegó a Mendoza y, como estaba previsto, la Universidad Nacional de Cuyo lo agasajó con un concierto homenaje de gran jerarquía artístico-cultural, en lo que fue la antesala de la distinción honorífica que recibirá mañana viernes al mediodía.
Folclore Sinfónico-Coral se llamó el espectáculo que conmovió al público ubicado en la sala mayor de la Nave UNCUYO y también al que copó los espacios de La Báscula. A través de una pantalla gigante al aire libre -y a modo de picnic-, decenas de mendocinas y mendocinos pudieron disfrutar la experiencia de Serrat en Mendoza.
Casi sobre el final, y para sorpresa y alegría de los presentes, el músico catalán subió al escenario para cantar Serenata para la tierra de uno. "Agradecer mucho la invitación de estar aquí compartiendo escenario con esta magnífica orquesta y estos coros extraordinarios. La verdad que es un compromiso esto de entrar en estas mieles con una canción que me hace una especial emoción", confesó.
"Esta noche ha sido una noche de muchas emociones -continuó diciendo el artista-, recordar a César Isella, a la Negra Sosa, a Ariel Tejada Gómez, a Víctor, a toda una cantidad de amigos y otros que están, otros que no están. Yo también estoy muy agradecido porque me han invitado a participar activamente en el festejo, porque no sé cómo va a acabar esto, en eso no lo puedo asegurar. Cuenten con mi buena intención, pero ya veremos. Una canción de María Elena Walsh, querida amiga".
Su especial interpretación recogió el aplauso cerrado en el interior de la sala y la ovación del público en el exterior, dejando un recuerdo imborrable en los corazones mendocinos.
El origen del reconocimiento institucional
Minutos antes de ingresar al recinto mayor, Serrat tuvo un encuentro con la prensa. En ese contexto, la rectora Esther Sanchez dio detalles de cómo se gestó la distinción honorífica que reconoce su compromiso social y político, tanto arriba como abajo del escenario. Señaló que las tratativas comenzaron en el 2024 y requirieron diversas gestiones. En ese camino, destacó la predisposición del músico desde el primer momento para poder viajar a la provincia para el reconocimiento.
Serrat con la rectora de la UNCUYO, Esther Sanchez
"Para la Universidad es un honor darle el Doctorado Honoris Causa a alguien que es un símbolo, que a través de la canción y de su palabra, va defendiendo valores. Desde muy temprano, viene siendo una guía en muchos de nuestros temas más relevantes", expresó Sanchez.
Además, la máxima autoridad de la UNCUYO resaltó el orgullo y privilegio de contar con la visita del músico. "No ha sido sencillo, porque ustedes saben que presupuesto no tenemos para financiar semejante empresa, así que hemos contado con un aporte financiero de varios empresarios y también con el apoyo de Emetur y de la Subsecretaría de Cultura del Gobierno de Mendoza. Todos ellos han contribuido para que este día maravilloso sea posible", afirmó.
Las primeras palabras de Joan Manuel Serrat fueron de agradecimiento a la UNCUYO y a la Rectora por el título que se le entregará en las próximas horas. "Me gustaría compartir muchas cosas, aparte de las palabras. Aquí estamos realmente para agradecer a la Universidad que me va a otorgar un Doctorado. Venir aquí a mí me ha servido como excusa para poder viajar a este país, que llevaba ya casi dos años sin venir. Estoy absolutamente a su disposición dentro de lo que las normas de las buenas conductas requieren, y el que sea valiente que se atreva con las primeras cuestiones. Yo responderé buenamente, como sepa lo que sepa," lanzó al recinto repleto de periodistas.
"Estoy muy bien, feliz de estar en esta tierra, esta tierra dura y de vino, y este territorio fantástico que es esta ciudad. Estoy muy a gusto y con muchas ganas, esperando estos días que van a ocurrir, hoy, mañana y pasado, en los que tengo actividades. Me mantienen bien estas actividades, me mantiene la ilusión, me devuelven la posibilidad de poder comunicarme con la gente con imágenes, con palabras, con razones. Me siento muy a gusto de poder estar aquí con vosotros, y esperando poder escuchar el concierto de esta noche, que espero con mucha curiosidad. Además, yo conozco el repertorio que van a tocar, varios son amigos míos", deslizó cariñosamente.
Una velada inolvidable
Ante una sala Roja colmada de público -y con Serrat ubicado en primera fila- tomaron su lugar en el escenario la Orquesta Sinfónica y los Coros de Cámara y de Jóvenes de la UNCUYO. A medida que el programa avanzó se fueron sumando Gabriela Fernández y Nahuel Jofré, las voces solistas invitadas para la ocasión.
La batuta del maestro Tobías Volkmann marcó el tiempo y guió la ejecución de la Sinfónica. Diego Martín y Ángela Burgoa cumplieron idéntica función al frente de las voces corales. Gustavo "Popi" Spatocco hizo los arreglos musicales para esta velada especial. "Agradecer a todos, fue mucho trabajo involucrado, pero valió mucho la pena. Quiero agradecer también a la Universidad por tener tantos organismos artísticos, tanto trabajo artístico de calidad hecho aquí en el espacio de la Universidad. No se ve en cualquier universidad, en cualquier lugar", aseguró al caer el telón final, el director de la Orquesta.
El repertorio elegido incluyó las obras Balderrama de Cuchi Leguizamón, Canción de las simples cosas de Cesar Isella y Armando Tejada Gómez, Gringa chaqueña de Ariel Ramírez y Félix Luna, Zamba para no morir de Rosales Ambros y Lima Quintana, Tonada de otoño de Damián Sánchez y Jorge Sosa, Juan del monte de Cuchi Leguizamón y Manuel Castilla, Cuando me empiece a quedar solo de Charly García, Sube, sube de Víctor Heredia y Todo cambia de Julio Neuhauser, además de una Selección de cuecas cuyanas.