Dato por dato, cómo creció la pobreza en Argentina según el Observatorio de la Deuda Social

El informe indicó que en el último año, con una porción importante abarcada por la cuarentena, creció de 43,8% a 55,5% el índice de la población que recibe asistencia alimentaria o ingresos por algún programa social.

La Universidad Católica Argentina (UCA) por intermedio de su Observatorio de la Deuda Social de la Infancia, dio a conocer su esperado reporte en torno a la situación de la pobreza en el país.

Muy crítico con el gobierno de Mauricio Macri, se esperaba de su trabajo la posibilidad de paños fríos con una gestión con la que está vinculada, como la que encabeza Alberto Fernández y Cristina Kirchner.

El mapa general de la población muestra que el 26,1% no sufre pobreza ni carencias no monetarias, mientras que otro 41% es pobre y tiene al menos un déficit en el cumplimiento de derechos básicos vinculados a la calidad de vida. El 29,7%, en tanto, no es pobre por ingresos pero sí sufre privaciones no monetarias y, finalmente, el 3,2% es pobre por ingresos y no tiene carencias en materia de vivienda, hábitat o seguridad alimentaria, por ejemplo.

Así y todo, los datos son contundentes. Algunas claves del informe revelado hoy:

- Seis de cada diez chicos (0 a 17 años) son pobres. Concretamente, 64,1% de las personas menores de 18 años vive en hogares donde el dinero que ingresa no le alcanza a la familia para procurarse un conjunto básico de servicios y bienes materiales

- Los niños y adolescentes que, además de vivir en la pobreza, sufren algún déficit de acceso a derechos sociales considerados primarios (como habitar una vivienda de cierta calidad, contar con servicios como el de agua corriente, vivir en un hábitat saludable o asistir al sistema educativo), los afectados son el 60,4% del total. 

- En contraste con las cifras de hace un año, cuando estaba a punto de asumir el nuevo gobierno, esas cifras eran eran de 59,5% y 54,6%, respectivamente.

- La indigencia en niños y adolescentes, vale decir, los que están en condiciones inferiores a las consideradas para ser considerados "pobres", llegó este año a 16%. En 2019 era de 14,8%.

- El 44,2% de la población total está bajo la línea de pobreza en los centros urbanos representados por el relevamiento (Mar del Plata, Gran Salta, Gran Paraná, Gran Resistencia, Gran San Juan, Neuquén-Plottier-Cipoletti, Zárate, La Rioja, Goya, San Rafael, Comodoro Rivadavia y Ushuaia-Río Grande). El año pasado fue de 41% y en 2018, de 34%.

- El índice de población de todas las edades con pobreza multidimensional (población con insuficiencia de ingresos y con al menos una carencia de derechos sociales) resultó de 41%, contra el 37,5% de un año atrás.

- Sufren inseguridad alimentaria (personas que sufren de manera involuntaria redujeron la porción de comida o tuvieron episodios de hambre por problemas económico) el 10,4% del total este año. En 2019 el índice había sido de 9,3% y en 2010, de 7,6%.

- El déficit de asistencia al sistema educativo (se considera aquí a quienes tienen entre 4 y 17 años) aumentó de 4,1% a 5,7% entre 2019 y 5,7%. En este punto se revela una mejora en la última década, ya que en la edición 2010 de la encuesta el indicador había sido de 8%.

- En materia laboral, el 35,2% de la población abarcada por la encuesta vive en hogares donde ningún integrante tiene una ocupación en la que se cumplan los derechos de la seguridad social. En 2019 esa tasa era de 33%, similar a la del año del inicio de la serie, 2010 (33,2%).

- En el último año, el deterioro de la situación social y laboral hizo que un 12,8% de la población pasara a tener déficit en alguna dimensión de los derechos sociales, cuando en 2019 no lo tenía

- Esta última situación tuvo mucha mayor gravedad en el conurbano bonaerense (esa transición afectó al 16,4% de la población) que en la ciudad de Buenos Aires (el índice resultó de 3%).

- El informe indicó que en el último año, con una porción importante abarcada por la cuarentena, creció de 43,8% a 55,5% el índice de la población que recibe asistencia alimentaria o ingresos por algún programa social. 

- En hogares, la participación avanzó de 33,4% a 47,4%. Si no existieran o hubieran existido los programas Alimentar, el Ingreso Familiar de Emergencia, la Asignación Universal por Hijo, las pensiones contributivas y otros planes, la pobreza sería de 53,1% en lugar de 44,2%. Y la tasa de indigencia sería de 27,9% en lugar de 10%.

Ficha técnica: Este año hubo 5728 hogares participantes, en los que viven en 17.920 personas, de las cuales 4220 son niños. El relevamiento abarca a los centros urbanos con 80.000 habitantes o más; entre ellos, la ciudad de Buenos Aires, el conurbano bonaerense, Gran Rosario, Gran Córdoba, San Miguel de Tucumán - Tafí Viejo y Gran Mendoza.

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