Más dólares en caja, pero con destino marcado: el BCRA enfrenta un pago clave por US$1004 millones
La autoridad monetaria ya acumuló US$1255 millones en el mes tras intensificar sus intervenciones para contener la baja del dólar. Sin embargo, deberá destinar cerca del 80% a cancelar la segunda cuota del Bopreal Serie 3, mientras las reservas brutas volvieron a ubicarse por encima de los US$46.000 millones.
El Gobierno acelera la compra de divisas para sostener el frente cambiario, pero una parte sustancial de ese esfuerzo tendrá un uso inmediato: pagar deuda. El Banco Central de la República Argentina sumó en la última rueda US$167 millones -más del 35% de los US$476 millones operados en el segmento contado- y acumula US$324 millones en la semana corta atravesada por los feriados de Carnaval.
Con ese ritmo, las adquisiciones alcanzan US$1255 millones en lo que va del mes, lo que implica un incremento del 8,39% respecto de enero, y US$2413 millones en el año, tras 33 ruedas consecutivas desde que comenzó esta racha el 5 de enero. La cifra acerca al Central a una cuarta parte del piso anual de compras por US$10.000 millones que se propuso en diciembre, aunque el avance efectivo se reduce al descontar las ventas realizadas al Tesoro para afrontar compromisos de deuda.
El movimiento oficial también busca administrar la velocidad de apreciación del peso. El dólar mayorista cerró en $1376, tras retroceder $13 en la jornada y $23,50 en la semana abreviada, alcanzando valores que no se observaban desde mediados de octubre pasado.
Pero el desafío inmediato no es el precio del dólar, sino el calendario. En los próximos días, el Banco Central deberá girar US$1004 millones correspondientes a la segunda cuota de amortización del Bopreal Serie 3. Ese instrumento fue emitido para cancelar deudas comerciales acumuladas con importadores a partir de los certificados SIRA otorgados durante la gestión de Alberto Fernández. El pago insumirá cerca del 80% de lo captado en febrero, lo que deja en evidencia la tensión entre acumulación y uso de reservas.
En ese contexto, cobra relevancia el desembolso pendiente de US$1000 millones del Fondo Monetario Internacional, previsto dentro del acuerdo vigente y sujeto a la evaluación de metas. El equipo económico insiste en que la acumulación genuina solo será sostenible si el país recupera acceso al financiamiento internacional para refinanciar vencimientos de capital y evitar que las reservas se destinen sistemáticamente a cancelar deuda.
Mientras tanto, las reservas brutas volvieron a superar la barrera de los US$46.000 millones, un nivel que habían perforado 20 días atrás. Según datos preliminares, el stock total trepó a US$46.261 millones, con un salto diario de US$1348 millones. De ese incremento, alrededor de US$400 millones respondió a revalorizaciones contables, mientras que el resto estuvo vinculado al ingreso de divisas de empresas locales que colocaron deuda en el mercado internacional y repatriaron esos fondos, lo que impactó en mayores encajes.
Así, el Banco Central muestra capacidad de compra y cierta recomposición de reservas, pero el equilibrio sigue siendo delicado: buena parte del esfuerzo por sumar dólares se destina a cubrir compromisos heredados, en un escenario donde la clave no es solo cuánto se compra, sino cuánto queda.