El Gobierno acelera pagos al PAMI para desactivar la crisis con prestadores

Prometen cancelar $350 mil millones en las próximas semanas tras iniciar transferencias parciales. Buscan frenar protestas y normalizar la atención.

El Gobierno nacional salió a contener la crisis en el PAMI con un plan de pagos que apunta a saldar en el corto plazo una deuda millonaria con prestadores de salud. Desde la Casa Rosada aseguran que en las próximas semanas se cancelarán los $350 mil millones pendientes, luego de haber iniciado desembolsos iniciales para destrabar el conflicto.

Según fuentes oficiales, ya comenzaron a girarse fondos por hasta $150 mil millones, como parte de una deuda total estimada en $500 mil millones. La intención es completar el esquema antes de mayo y así reducir la tensión con clínicas, sanatorios, médicos y farmacias que venían reclamando por atrasos en los pagos.

El ministro de Salud, Mario Lugones, admitió que la situación es delicada, aunque sostuvo que el proceso de regularización ya está en marcha. En el Gobierno consideran prioritario restablecer la cadena de pagos para evitar una escalada del conflicto que afecte directamente a los afiliados.

La acumulación de deuda había encendido alarmas en el oficialismo, no solo por su magnitud sino también por sus consecuencias. En las últimas semanas se registraron medidas de fuerza, entre ellas un paro de 72 horas de médicos de cabecera, además de protestas frente a la sede del organismo y al Congreso.

En Balcarce 50 reconocen que el escenario generó preocupación por el impacto político y sanitario de una eventual interrupción en la prestación de servicios. Por eso, la decisión de avanzar con transferencias responde también a la necesidad de descomprimir la conflictividad en uno de los sistemas más sensibles por la cantidad de beneficiarios que abarca.

Desde el Ejecutivo intentan bajar el tono de la crisis y sostienen que parte de la deuda corresponde a compromisos recientes. En ese marco, aseguran que los primeros pagos ya comenzaron a ordenar la situación y que el objetivo es recuperar previsibilidad en el vínculo con los prestadores.

Ver: La interna entre Economía y Salud agrava la crisis del PAMI

Sin embargo, el problema de fondo sigue presente. En el propio Gobierno admiten que el PAMI arrastra una fragilidad financiera estructural, agravada por las restricciones fiscales y la dependencia de asistencia estatal. La intervención del Ministerio de Economía para habilitar los fondos refleja la urgencia de la situación.

A este escenario se sumó el malestar por cambios en el esquema de ingresos de los médicos de cabecera, que desde el oficialismo presentan como una reorganización del sistema, pero que en el sector interpretan como un recorte. Esa tensión contribuyó a profundizar el conflicto en paralelo a la discusión por la deuda.

Con este plan de pagos, el Gobierno apuesta a cerrar el frente financiero en el corto plazo, contener las protestas y evitar un deterioro mayor en la atención. No obstante, la magnitud del pasivo y las tensiones acumuladas dejan en evidencia la vulnerabilidad de uno de los organismos clave del sistema de salud.

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