El Gobierno proyecta fuertes compras del Central y apuesta a no tocar reservas
En la Casa Rosada confían en que el BCRA podrá sumar cerca de US$1000 millones por mes, sostener la estabilidad cambiaria y cubrir los vencimientos de deuda con privatizaciones y fondos del FMI.
El Gobierno espera que el Banco Central mantenga durante los próximos meses un ritmo de adquisición de divisas cercano a los US$1000 millones mensuales, dentro del plan oficial de acumulación de reservas para 2026. En el equipo económico consideran que el desempeño de las primeras semanas del año es una señal alentadora y confían en que la demanda de pesos continúe firme.
"Se compró tres veces más de lo previsto y el mercado lo absorbió sin problemas", aseguran en despachos oficiales, en referencia a la magnitud de la intervención del BCRA en el mercado cambiario. El esquema inicial contemplaba absorber alrededor del 5% del volumen diario, pero la autoridad monetaria terminó captando cerca del 15%.
En lo que va de febrero, el Central sumó US$317 millones y el dólar mayorista cerró las últimas jornadas casi un 10% por debajo del techo fijado por la banda cambiaria. En Balcarce 50 también destacan el rol de la colocación de obligaciones negociables (ON), que aparece como una fuente clave de dólares hasta que ingrese la cosecha gruesa.
Para evitar sobresaltos en el tipo de cambio durante este período de compras, el Tesoro retiró más pesos del mercado de los que vencían en la última licitación de deuda de enero. A eso se suma que las tasas de interés siguen ubicándose por encima de la inflación proyectada. Aunque admiten que el financiamiento continúa siendo caro en términos reales, en el Gobierno remarcan que los rendimientos cumplen un papel "relevante" para anclar expectativas y sostener la estabilidad en plena remonetización. Según las proyecciones oficiales, las tasas se moverán en un punto intermedio respecto de los niveles de 2024 y 2025.
En la Casa Rosada descartan cambios en el esquema de bandas cambiarias en el mediano plazo, vigente desde el 1° de enero y ajustado por el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del Indec, la medición que quedó en el centro de la polémica tras la salida de Marco Lavagna por la postergación de la actualización de la canasta.
Fuentes oficiales reconocen que parte de las dudas técnicas estaba ligada al impacto de la inflación de febrero, que comenzó con subas en tarifas reguladas. El ministro de Economía, Luis Caputo, sostuvo que el dato de enero se ubicaría cerca del 2,5%.
Privatizaciones y FMI, las otras fuentes de dólares
Mientras impulsa la acumulación de reservas, el Ejecutivo insiste en que no planea volver a los mercados internacionales de deuda para cubrir los vencimientos de 2026. En cambio, asegura que avanza un cronograma para que los ingresos provenientes de las privatizaciones de empresas públicas se destinen a los pagos más exigentes.
"La idea es evitar tanto tomar deuda nueva como usar reservas", explican en el entorno presidencial.
Además, el Gobierno espera que el Fondo Monetario Internacional habilite este mes cambios en la meta de acumulación de reservas y autorice un desembolso de US$1000 millones, luego de la reciente visita de una misión técnica a la Argentina.