Hábitos de consumo: compras más chicas, más promociones y menos fidelidad

Aunque el consumo masivo muestra una leve mejora, los hogares siguen ajustando gastos, comparan precios, combinan distintos canales de compra y priorizan las ofertas. Los almacenes, las apps y los comercios de cercanía ganan protagonismo frente a las grandes compras.

La recuperación del consumo en Argentina continúa siendo moderada y está lejos de reflejar un cambio profundo en el bolsillo de las familias. Según datos de NielsenIQ, el consumo masivo avanzó apenas 2% durante 2025 y se mantiene relativamente estable en los primeros meses de 2026. Sin embargo, detrás de esa mejora estadística se consolida un consumidor mucho más cuidadoso, que analiza precios, busca promociones y reorganiza sus compras para optimizar cada peso disponible.

El informe revela que el volumen de ventas cayó 4% tanto en abril como en el acumulado anual, mientras que durante 2025 la cantidad de transacciones se redujo 9%. Las operaciones de menor tamaño fueron las más afectadas: las compras de menos de cinco artículos retrocedieron 12%.

La contracción alcanzó incluso a productos básicos de la canasta familiar. Entre las categorías con mayores bajas aparecen arroz, azúcar, yerba, harinas, leche, pastas secas y artículos de papel, una señal de que las restricciones presupuestarias también impactan sobre consumos cotidianos.

Frente a este escenario, los consumidores desarrollan nuevas estrategias para sostener el poder de compra. De acuerdo con NielsenIQ, el 61% de las personas organiza sus compras en función de las promociones vigentes, mientras que un 39% prioriza directamente el precio como principal criterio de elección. Además, el 57% alterna entre distintos puntos de venta para encontrar mejores oportunidades.

La búsqueda de descuentos se convirtió en una práctica habitual: siete de cada diez consumidores afirman que solo concretan una compra cuando encuentran una promoción conveniente.

Esta dinámica también modificó la relación con las marcas y los comercios. La fidelidad tradicional perdió fuerza frente a una lógica más pragmática, donde conviven supermercados, almacenes, autoservicios, mayoristas, ferias, plataformas digitales y billeteras virtuales. 

Desde Worldpanel by Numerator coinciden con ese diagnóstico. La firma detectó que numerosos hogares reducen la frecuencia de compra, adquieren menores cantidades o reemplazan productos habituales por marcas alternativas para administrar mejor sus recursos.

Los comercios de cercanía ganan espacio

Otro de los cambios más visibles es la pérdida de protagonismo de las compras grandes y planificadas. En su lugar crecen las compras de reposición, más pequeñas y frecuentes, realizadas en distintos momentos del mes.

Los almacenes ya concentran el 34% de la facturación de la canasta de consumo masivo, mientras que los autoservicios alcanzan una participación del 15%. Entre quienes buscan especialmente precios bajos, casi la mitad opta por comercios cercanos y realiza compras diarias.

Worldpanel también observó niveles récord de participación para autoservicios, almacenes y farmacias. Al mismo tiempo, plataformas como PedidosYa registraron un crecimiento de categorías vinculadas al consumo cotidiano y a productos para mascotas. En el segmento de supermercados online, la compañía destacó el avance de sus tiendas digitales y el aumento de pedidos durante el primer trimestre.

Los mayoristas tampoco quedaron al margen de la transformación. Desde la Cámara Argentina de Distribuidores y Autoservicios Mayoristas (CADAM) señalaron que cada vez más consumidores finales realizan allí sus compras, impulsando la incorporación de nuevos productos y una oferta menos orientada exclusivamente al comerciante.

El avance de las compras digitales

La combinación de canales se convirtió en una característica central del nuevo consumidor. Hoy una misma persona puede abastecerse en un supermercado, aprovechar una promoción en un autoservicio, comprar productos específicos en un mayorista y resolver necesidades puntuales a través de una aplicación.

En este contexto, el comercio electrónico continúa expandiéndose. NielsenIQ registró un crecimiento de 4% en volumen para los formatos conocidos como Brick & Click -que combinan tiendas físicas y digitales- respecto de 2025. Las aplicaciones de delivery mostraron una expansión aún mayor, con un salto de 27%.

Por su parte, Worldpanel informó que el comercio electrónico sumó 860.000 nuevos compradores durante el último año y aumentó 14% las ocasiones de compra.

Desde PedidosYa señalaron que el principal cambio no pasa por los productos elegidos, sino por el comportamiento del usuario: se realizan pedidos más pequeños, pero con una frecuencia cada vez mayor.

El "gustito" sigue presente

A pesar de la racionalización del gasto, los hogares continúan reservando un espacio para consumos asociados al disfrute personal. Aunque se ajustan cantidades, se cambian marcas o se postergan compras importantes, ciertos productos mantienen su lugar dentro del presupuesto familiar.

Youniversal detectó que alimentos y bebidas vinculados al placer cotidiano, como galletitas, helados, panificados, dulces y algunas bebidas, conservan una demanda relativamente estable. En la misma línea, Worldpanel identificó una fuerte resistencia en consumos relacionados con el snackeo dulce y determinados lácteos.

Además, los hogares con mayor orientación al bienestar destinan un gasto 42% superior al promedio en alimentos saludables, reflejando una creciente preocupación por la salud y el cuidado personal.

CADAM también observó comportamientos particulares dentro del consumo. Mientras categorías como bazar, bebidas, limpieza y perfumería muestran importantes caídas, crecieron las ventas de golosinas, chocolates y alfajores. Parte de esa mejora se explica por la posibilidad de adquirir estos productos por unidad, lo que permite acceder a pequeños consumos sin afectar significativamente el presupuesto.

En el universo digital, las hamburguesas lideran las órdenes de compra en aplicaciones de delivery, seguidas por empanadas, pizzas, milanesas y productos de panadería. También mantienen un buen desempeño las cafeterías, heladerías y los artículos de kiosco.

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