Fiestas suspendidas hasta nuevo aviso: "Estamos reprogramando eventos hasta para 2022"

Arrancó "Face to Face", el ciclo de charlas de los martes a las 20 con emprendedores, en el mes aniversario de Memo. Natalia Baigorria, event planner, describió la crisis de un sector que no puede activarse: la de las celebraciones masivas.

Una de las actividades más golpeadas por la pandemia es la de la organización de eventos. Dede quien los planifica hasta aquellos que proveen cada uno de los elementos y servicios que hacen que una fiesta de bodas, de 15 o 18, un cumpleaños o un acontecimiento familiar o empresario, la cadena de personas involucradas es extensa.

Este martes se inició un ciclo de diálogos con emprendedores que se denomina "Face to Face" y que se emite por Facebook de Memo y la primera invitada fue Natalia Baigorria, una de las más reconocidas event planner de Mendoza. Su optimismo empedernido la llevó a lanzar que "cuando todo esto termine, la gente querrá hacer o asistir a fiestas" y por eso se mostró expectante.

"Si bien hoy no podemos hacer nada, sí estamos programando eventos. En marzo empezamos a pasar todo lo que ya estaba organizado para los meses de septiembre en adelante, pensando que ya se podrían realizar y que el clima ayudaría para trabajar a la intemperie con algún protocolo sanitario, en todo caso. Pero la realidad demostró que no fue así, por lo que en julio ya empezamos a reprogramar todo para 2021 y ya tenemos pedidos para 2022 inclusive", contó.

Esta experta en que las fiestas luzcan y salgan perfectas, no es una heredera ni su trabajo es un hobby: estudió derecho y escribanía y resultó que le gustaba tanto organizar sus propias celebraciones familiares y de amigos que montó un negocio, desde abajo, hasta legar a ser una de las más reconocidas.

La pandemia la golpeo, pero junto a ella una larga lista de gente a la que recurre para poder montar una fiesta. "Nosotros trabajamos mucho con gente del exterior que elige Mendoza para realizar una celebración, como por ejemplo, casamientos en bodegas, y evidentemente falta mucho para que se abran las fronteras y los turistas vuelvan, pero sí estamos anotando pedidos para 2022", contó Baigorria en "Face to Face" de Memo.

Por las características de la actividad y quienes la nutren, por otra parte, no están incorporados a ningún plan de ayuda estatal. Allí, el mantenimiento de salones es probablemente lo más complejo, porque no se pueden alquilar. Hay que sumarles la situación de proveedores de vajillas y elementos de banquete, aunque algunos elaboradores de alimentos han podido reinventarse como para no cerrar, y poco más.

Asimismo, analizó que alguna gente de la cadena de proveedores de su actividad no dio más y se dio por vencida, teniendo que vender su capital para poder subsistir.

Pero el optismismo la embarga. "Creo que si aguantamos un poco más, sin desprenderse de los bienes, cuando esto pase la gente saldrá con ganas de hacer o estar en una fiesta. Hay que aguantar", recomendó.

A la hora de evaluar qué pasa en el mundo, Natalia Baigorria dio cuenta de que "estuve charlando con events planners de California y Floridad este fin de semana y la verdad, es que allá han vuelto a las celebraciones, sobre todo de matrimonios, y en el estilo clásico".

En torno a la posibilidad de habilitar festejos con algunos protocolos, no dudó en que "se podría reducir la cantidad de gente en una mesa, por ejemplo, pero a la hora del baile y los afectos, ¿quién protocoliza la espontaneidad? Y sin eso, la fiesta no es fiesta", afirmó.

En adelante, pensar, repensar y programar. Sin dudas, contó, que habrá costumbres que cambiarán para siempre. Por ejemplo, habrá otro alcohol en las mesas, además del vino y el espumante y será en gel. Pero la alegría de los abrazos no puede calcularse y por eso, hay más expectativa que planes, y más ganas que fechas concretas.

Mirá la charla completa abajo:

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