Diciembre reavivó la inflación, pero el mercado apuesta a una nueva desaceleración en 2026
Aunque el IPC cerró 2025 con el registro anual más bajo en ocho años, el último mes del año mostró una aceleración impulsada por alimentos y transporte. El informe de IOL prevé una baja en los próximos meses y ve oportunidades en la deuda ajustada por inflación.
La inflación volvió a tomar impulso en diciembre y encendió una señal de alerta para el arranque de 2026. El Índice de Precios al Consumidor (IPC) subió 2,8% en el último mes del año, por encima de lo que esperaba el mercado, y se convirtió en el registro mensual más alto de los últimos nueve meses, según el análisis de Estrategias de Inversión de InvertirOnline (IOL).
Aun así, el balance anual dejó una noticia positiva para el Gobierno: la inflación de todo 2025 fue del 31,5%, el nivel más bajo de los últimos ocho años. El problema es que el cierre del año mostró una dinámica menos favorable, con una inflación núcleo que se aceleró al 3,0% y precios regulados que avanzaron 3,3%, reflejando que la inercia sigue presente.
Alimentos y transporte, los grandes impulsores
El informe de IOL destaca que el principal motor de la suba de diciembre fue el rubro Alimentos, que explicó 0,8 puntos porcentuales del aumento total. Dentro de ese segmento, el comportamiento de las carnes fue determinante: los precios saltaron 7,9% en el mes y aportaron por sí solos 0,7 puntos al índice general.
A ese impacto se sumó el rubro Transporte, que se consolidó como el segundo mayor contribuyente a la inflación, con una suba del 4,0% y una incidencia de 0,4 puntos. En ese caso, pesaron especialmente los incrementos en combustibles, que subieron 5,7%, y en el transporte público, que avanzó 5,4% .
Qué espera el mercado para 2026
Pese al mal dato de diciembre, las proyecciones hacia adelante son más alentadoras. Según la mediana del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), la inflación retomaría una senda descendente en los primeros meses del año: se espera 2,0% para enero y 1,8% para febrero, con un leve repunte a 1,9% en marzo, en línea con la estacionalidad típica del IPC.
El mercado financiero ya tiene incorporado un escenario similar: para enero se proyecta una inflación de 2,3%, mientras que entre febrero y abril el promedio rondaría el 2,0% mensual.
Desde IOL consideran probable que en enero se observe una moderación del ritmo inflacionario, aunque advierten que todavía podría haber algo de inercia por la dinámica reciente.
A favor juegan dos factores clave: el precio mayorista de la carne se mantuvo relativamente estable y no se esperan ajustes significativos en tarifas, lo que ayudaría a contener nuevas presiones . En ese contexto, el informe subraya que los procesos de estabilización suelen ser volátiles, pero que resulta crucial que la tendencia vuelva a ser descendente en los próximos meses.
La lectura financiera: oportunidad en bonos CER
En este escenario, la estrategia de inversión de IOL sigue apostando a la deuda indexada por inflación. La firma sostiene que hay valor en los bonos CER al menos hasta mediados de 2026, dado que la inflación implícita en los precios de mercado resulta menor que la que proyecta su equipo de análisis .
En particular, destacan al bono TZX26, que ofrece una tasa real cercana al 6% y cobertura inflacionaria durante el primer semestre de 2026. Según IOL, ese instrumento debería rendir mejor que los bonos a tasa fija en un contexto donde la desaceleración de los precios todavía no está completamente asegurada .
Así, mientras diciembre dejó una señal de advertencia sobre la fragilidad del proceso desinflacionario, el mercado y los analistas siguen apostando a que 2026 consolide una inflación más baja, aunque con un camino que promete ser, una vez más, irregular.