La FEM presiona a los senadores mendocinos para frenar los cambios en Zona Fría

La entidad empresaria alertó que una modificación del régimen encarecería las tarifas de gas para hogares y pymes de Mendoza. Además, defendió la vigencia de la ley actual y reclamó que los legisladores nacionales voten en contra de la reforma

La Federación Económica de Mendoza se sumó al creciente rechazo contra la iniciativa que propone modificar el régimen de Zona Fría y reclamó a los senadores nacionales por Mendoza que se opongan al proyecto cuando llegue al recinto de la Cámara alta.

A través de un comunicado, la entidad sostuvo que una eventual reducción de los beneficios vigentes tendría un fuerte impacto sobre la economía provincial, tanto en los usuarios residenciales como en las pequeñas y medianas empresas que dependen del gas para desarrollar sus actividades.

Desde la FEM remarcaron que el esquema actual constituye una herramienta clave para compensar los mayores costos energéticos que afrontan los mendocinos durante los meses de bajas temperaturas, y advirtieron que cualquier recorte implicaría un aumento significativo en las facturas.

La entidad recordó que el régimen no sólo alcanza a hogares, sino también a entidades de bien público y beneficiarios del Monotributo Social. Además, señalaron que sus efectos se extienden indirectamente sobre sectores productivos como la industria, el comercio, los servicios y el turismo.

Defensa de la ley vigente

La federación, que nuclea a unas 60 cámaras empresarias de distintos sectores de la provincia, defendió la continuidad de la Ley 27.637, que amplió el alcance del régimen de Zona Fría e incorporó a Mendoza dentro de las regiones beneficiadas con descuentos en las tarifas de gas natural.

Según plantearon, la inclusión de la provincia respondió a criterios técnicos vinculados a las condiciones climáticas y a las necesidades energéticas derivadas de las bajas temperaturas, y no a decisiones de carácter político.

En ese sentido, destacaron que la normativa se apoya en estudios bioambientales desarrollados por el Enargas y en los parámetros establecidos por la norma IRAM 11603, utilizada para determinar los requerimientos energéticos de cada región del país.

También remarcaron que el esquema contempla distintos niveles de asistencia según la situación socioeconómica de los usuarios, otorgando mayores descuentos a los sectores más vulnerables.

Advertencia por el impacto económico

Desde la FEM sostuvieron que la eliminación o reducción de los subsidios podría generar dificultades para miles de familias mendocinas al momento de afrontar el pago de los servicios durante el invierno.

"Estos subsidios buscan corregir desigualdades estructurales vinculadas al clima y al territorio. Sin esa compensación, muchas familias tendrían serias dificultades para afrontar el costo del servicio", expresaron desde la entidad.

Por ese motivo, solicitaron a los legisladores nacionales que representan a Mendoza que rechacen cualquier modificación que implique la pérdida de beneficios para la provincia.

No obstante, la organización empresaria manifestó su disposición a debatir posibles ajustes al sistema, siempre que se mantenga el objetivo de proteger a los usuarios de las regiones más frías. En ese marco, propusieron analizar criterios complementarios como la estacionalidad, las características geográficas de cada zona y el nivel de ingresos de los hogares para perfeccionar el esquema vigente sin afectar su esencia.