Manzano gana peso en el sector energético tras la compra de Shell Argentina
Mercuria adquirirá la red de estaciones, la refinería de Dock Sud y activos logísticos por US$1.420 millones. Manzano podría participar con hasta el 40% de la nueva sociedad que controlará el negocio. Raízen concretó la venta para obtener liquidez y avanzar en la reestructuración de una deuda superior a US$13.200 millones.
El mapa del negocio de los combustibles en Argentina tendrá un nuevo protagonista. La compañía suiza Mercuria Energy Group acordó la compra del total de los activos que la brasileña Raízen opera en el país bajo la marca Shell , en una operación valuada en US$1.420 millones que incluye 894 estaciones de servicio, una refinería, una planta de lubricantes, dos aeroplantas y dos terminales de combustibles.
La transacción fue comunicada simultáneamente por ambas empresas. Por un lado, Raízen informó el acuerdo ante la Bolsa de San Pablo, mientras que Mercuria lo anunció desde su sede en Ginebra. El cierre definitivo está previsto para el primer semestre de 2027 y dependerá de las autorizaciones regulatorias y judiciales correspondientes.
La venta responde a la necesidad de la empresa brasileña de fortalecer su situación financiera. Raízen busca reordenar una deuda de US$13.240 millones, una de las mayores registradas en Brasil en los últimos años, mientras que durante 2025 sus acciones acumularon una caída cercana al 70%. La compañía ya había iniciado un proceso de desprendimiento de activos con la venta de sus operaciones en Paraguay.
El paquete adquirido por Mercuria incluye la refinería de Dock Sud, ubicada en la provincia de Buenos Aires; una planta de lubricantes en la Ciudad de Buenos Aires; las aeroplantas de Ezeiza y Aeroparque; terminales de combustibles en Arroyo Seco y Santa Fe; y la red de 894 estaciones de servicio Shell, que concentra el 19% del mercado argentino de despacho de combustibles, ubicándose detrás de YPF y por encima de Axion Energy y Puma Energy.
Una multinacional con fuerte presencia en energía
Fundada en Ginebra en 2004 por Marco Dunand y Daniel Jaeggi, Mercuria es una de las mayores comercializadoras de energía y materias primas del mundo. La empresa factura más de US$140.000 millones al año, opera en más de 50 países y participa en actividades vinculadas al petróleo, gas natural, gas natural licuado, electricidad, energías renovables y metales.
Entre sus principales movimientos corporativos figura la adquisición, en 2014, de la división global de comercialización de commodities de JP Morgan Chase por US$3.500 millones, una operación que consolidó su posición entre los principales traders energéticos del planeta.
La compañía tiene además una trayectoria de más de una década en Argentina. Desembarcó en 2009 mediante El Trébol y posteriormente se fusionó con Andes Energía, la firma impulsada por José Luis Manzano, para conformar Phoenix Global Resources, empresa que fue pionera en la producción de petróleo no convencional en Río Negro.
Actualmente, Mercuria mantiene operaciones en distintos países de América Latina y ya participa en activos energéticos y logísticos dentro del mercado argentino.
El rol de Manzano y la estrategia energética
Aunque no fue confirmado oficialmente, fuentes vinculadas a la negociación señalan que Edenor podría participar entre un 35% y un 40% de la nueva estructura societaria que controlará los activos adquiridos. La distribuidora eléctrica es controlada por José Luis Manzano, Daniel Vila y Mauricio Filiberti.
El vínculo entre Manzano y Mercuria no es nuevo. El empresario posee además una participación del 6% en Phoenix Global Resources, sociedad que comparte con la firma suiza.
La incorporación de la red de estaciones abre además nuevas oportunidades de negocio vinculadas a la transición energética. Desde Edenor observan a estos puntos de venta como potenciales plataformas para el despliegue de cargadores para vehículos eléctricos y sistemas de generación mediante paneles solares, aprovechando su experiencia en distribución eléctrica.
Una puja millonaria
Mercuria se impuso en la competencia por los activos de Shell frente a otros interesados del sector, entre ellos la multinacional Trafigura, la holandesa Vitol y la Compañía General de Combustibles (CGC), perteneciente al grupo Eurnekian.
La salida de Raízen marca el cierre de una etapa iniciada en 2018, cuando la empresa tomó el control total de las estaciones de servicio y de la refinería de Dock Sud. Sin embargo, años de congelamiento de precios, restricciones cambiarias y limitaciones para importar afectaron la rentabilidad del negocio local.
Paradójicamente, la operación se concreta en un contexto en el que el segmento de refinación y comercialización de combustibles volvió a mostrar resultados positivos. Según informó la compañía, los fondos obtenidos serán destinados a fortalecer la estructura financiera del grupo en Brasil.
Mientras tanto, Manzano continúa ampliando su presencia en el sector energético. Actualmente integra uno de los cinco grupos que participan del proceso para adquirir el 70% de Metrogas que YPF puso en venta. Ese paquete accionario tendría un valor estimado de US$560 millones. Las ofertas deberán presentarse antes de fin de junio y el proceso es coordinado por el economista Daniel Marx.
El empresario ya posee el 9,23% de Metrogas a través de Integra Gas Distribution LLC y participa en la licitación mediante Andina, firma que también integra el capital accionario de Edenor y Edemsa.