Por qué el proceso de desinflación se va consolidando
El índice de mayo para el INDEC fue del 2,1% y en Mendoza la DEIE dio el 1,9%. ¿Cuál es el dato clave del cual depende que la desaceleración inflacionaria se convierta en tendencia?
Según el Indec, la inflación de mayo llegó a 2,1%, con una importante desaceleración desde los 2,6% de abril. El dato no es menor porque consolida el proceso de desinflación que el gobierno y las consultoras venían anticipando. En el caso de Mendoza, el índice de la Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas (DEIE) llegó a 1,9%, confirmando, en este caso, el mismo proceso a nivel nacional.
El desempeño se preveía porque uno de los rubros que más había incidido era el precio de la carne, que en mayo no aumentó, sino que se retrajo en un pequeño porcentaje. De la misma manera, es interesante ver que en mayo crecieron los precios estacionales un 3,5%, como es habitual en esta época (el tomate es la "estrella", con un 60% de aumento). Por su parte, los regulados crecieron un 2,4% (todos los servicios).
El dato importante es que el IPC núcleo, que es el estructural, sacando estacionales y regulados, creció solo 1,9%, lo que estaría mostrando un comportamiento bastante razonable, pero habrá que ver si se mantiene como tendencia en el futuro.
La baja en la inflación es muy importante porque cambia las expectativas en todos los frentes. Se supone que la tasa de interés seguirá siendo negativa, al menos para los ahorristas. Para los inversores, los mantiene alerta, sobre todo porque el precio del dólar sigue oscilando en el nivel de los $1.450.
Sorpresa en Mendoza y el nuevo IPC
El nivel de precios en Mendoza sorprende no solo por el índice, sino porque algunos rubros tuvieron un comportamiento distinto en Mendoza y en la Nación. Así, los rubros Educación y Transporte y Comunicación, que crecieron muy fuerte en el índice nacional, fueron los que menos aumentaron en el índice mendocino.
Como siempre, alimentos y bebidas no alcohólicas fue el que tuvo más incidencia en el índice, por su nivel de ponderación. Por esta razón, muchos sectores y el mismo FMI le están pidiendo al gobierno que ponga en marcha el nuevo índice, donde los alimentos pesan menos y los servicios lo hacen un poco más. Pero los servicios ya hicieron su mayor recorrido de recuperación.
Las expectativas para el mes de junio parecen estar divididas. Mientras algunas consultoras creen que se mantendría en 2,1%, algunas ya comenzaban a arriesgar un índice de 1,9%. Habrá que ver como recalculan los pronósticos