Mercuria y Manzano avanzan para quedarse con Raízen en Argentina

La operación rondaría los US$ 1.200 millones e incluye la refinería de Dock Sud y la red de estaciones Shell. Edenor analiza incorporarse a la sociedad compradora para desarrollar proyectos de electromovilidad, energía distribuida y futuros data centers.

La petrolera brasileña Raízen se encuentra en la etapa decisiva para desprenderse de sus activos en la Argentina. El proceso de venta, que lleva más de cinco meses de negociaciones, tiene como principales interesados a la trader suiza Mercuria Energy y a Integra Capital, el holding encabezado por José Luis Manzano.

Según trascendió, el acuerdo podría cerrarse antes de mediados de junio y contempla una valuación cercana a los US$ 1.200 millones. La operación incluye activos estratégicos para el mercado energético argentino: la refinería de Dock Sud y la red local de estaciones de servicio de Shell, una de las más extensas del país, con más de 800 bocas de expendio distribuidas en distintas provincias.

La venta representa un movimiento clave para Raízen, sociedad integrada en partes iguales por el grupo brasileño Cosán y Shell, que busca obtener liquidez para avanzar en la reestructuración de una deuda superior a los R$ 65.000 millones, equivalentes a unos US$ 13.000 millones.

Uno de los principales obstáculos que demoró el cierre definitivo de la transacción fue la transferencia de la licencia de uso de la marca Shell a la nueva estructura empresaria que quedaría bajo control de Mercuria e Integra. Ese punto ya habría quedado resuelto luego de obtener el visto bueno de la casa matriz de Shell en Londres.

El esquema acordado prevé además que los futuros propietarios continúen abonando regalías por el uso de la marca durante varios años, al menos hasta mediados de la próxima década.

Edenor podría ingresar como socio estratégico

Dentro de las conversaciones apareció un actor que podría modificar el alcance de la operación: Edenor. La mayor distribuidora eléctrica del país, controlada por José Luis Manzano junto a Daniel Vila y Mauricio Filiberti, analiza incorporarse accionariamente a la sociedad que se quedaría con los activos de Raízen.

Filiberti es además propietario de Transclor, principal productor de cloro de la Argentina, mientras que Vila mantiene desde hace años una sociedad empresarial con Manzano en distintos medios de comunicación y negocios energéticos.

La eventual participación de Edenor no estaría vinculada solamente a su capacidad financiera. La empresa cotiza en Wall Street y durante 2025 registró un EBITDA superior a los US$ 240 millones. Sin embargo, el interés central pasa por la posibilidad de integrar el negocio eléctrico con la red de estaciones de servicio Shell.

La idea que se estudia es desplegar una infraestructura de cargadores para vehículos eléctricos en las estaciones de servicio, especialmente en el Área Metropolitana de Buenos Aires, utilizando la capacidad operativa y la red de distribución eléctrica de Edenor.

Ese proyecto busca posicionarse frente al crecimiento gradual que podría experimentar el mercado de electromovilidad en la Argentina durante los próximos años.

El negocio apunta también a energía solar y data centers

El plan de integración no se limitaría únicamente a la carga de autos eléctricos. Las empresas también analizan avanzar en desarrollos de generación distribuida mediante esquemas de solar roof, con paneles fotovoltaicos instalados tanto en estaciones de servicio como en edificios cercanos.

Dentro de esa estrategia aparece además otro negocio con creciente peso en el sector energético: los data centers. La expansión de la inteligencia artificial y de la infraestructura digital incrementa la demanda eléctrica global y abre oportunidades para países con disponibilidad energética competitiva.

En ese contexto, la Argentina aparece con ventajas por la producción de gas natural de Vaca Muerta, uno de los grandes reservorios no convencionales del mundo, capaz de abastecer generación eléctrica a costos relativamente bajos.

La intención es que Edenor pueda convertirse en proveedor energético de futuros desarrollos tecnológicos vinculados a centros de datos de gran escala.

Un mercado que todavía está en desarrollo

Aunque el negocio de electromovilidad todavía es reducido en la Argentina, en el sector energético consideran que el escenario podría cambiar en los próximos años si continúa el proceso de recomposición tarifaria y normalización del sistema eléctrico.

Durante más de dos décadas, los congelamientos tarifarios limitaron inversiones en redes y retrasaron la modernización tecnológica del sector. A eso se sumaron restricciones a las importaciones y la ausencia de incentivos específicos para vehículos eléctricos.

Con más de tres millones de usuarios en el AMBA, Edenor aparece como uno de los actores mejor posicionados para capturar una parte importante de ese futuro mercado si finalmente se incorpora al esquema que comprará los activos de Raízen.

De concretarse, la operación podría transformarse en uno de los primeros grandes movimientos corporativos del país que combine distribución eléctrica, refinación, estaciones de servicio y nuevos negocios energéticos ligados a electromovilidad, generación distribuida y data centers.

No obstante, cerca de la distribuidora aclararon que la participación definitiva de Edenor todavía no está completamente cerrada.

Cambios regulatorios y expansión energética

La compañía eléctrica ya había dado señales de expansión hacia negocios no regulados. En 2024 modificó su estatuto societario para habilitar inversiones directas en segmentos energéticos complementarios, siguiendo modelos de utilities utilizados en Europa y Estados Unidos.

Esa modificación fue aprobada por el ENRE durante la gestión de Eduardo Rodríguez Chirilo al frente de la Secretaría de Energía del gobierno de Javier Milei.

Para Mercuria, la compra de Raízen significaría fortalecer su posicionamiento en el downstream argentino. La trader suiza ya controla el 95% de Phoenix Global Resources, mientras que Integra Capital posee el 5% restante.

Phoenix opera áreas en Neuquén y Río Negro y produce actualmente más de 20.000 barriles diarios de petróleo. La compañía fue además uno de los jugadores que impulsó la expansión shale de Vaca Muerta a través de desarrollos como Confluencia y Mata Mora, donde logró perforaciones con productividades superiores a los 600 barriles diarios de crudo no convencional.

Integra Capital, en paralelo, viene ampliando su presencia dentro del sector energético argentino. Además de Edenor, también posee participación accionaria en Metrogas, consolidando un entramado cada vez más amplio dentro de la industria.


Con información de Econojournal

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