Por qué el petróleo de EEUU cotiza en negativo y el europeo, no
Las cuestiones que llevaron a que el petróleo estadounidense cotizara en negativo y el europeo conservara contratos bajos, pero en positivo. En qué se diferencia la situación, cuál es el panorama actual y los futuros desafíos de la industria hidrocarburífera. La razón de una jornada histórica.
Jornada histórica: este 20 de abril de 2020 será para siempre una fecha resaltada en el porvenir económico. El crudo West Texas Intermediate (WTI), de referencia en EEUU, entró por primera vez en la historia en terreno negativo. Aunque muy lejos del terreno en el que cotizaba a inicios de año, el Brent -el índice europeo- retiene el terreno positivo y se intercambia a 25,87 dólares por barril. Unos 64 dólares por encima de los -38,5 dólares a los que ha cerrado el Texas.
Por qué
Las razones de este desfase son, en primer lugar, técnicas, como lo explicó Memo: cuando un inversor compra en el mercado de petróleo no adquiere, en realidad, un barril de crudo que se lleva a su casa. En realidad, compra un contrato de futuro. Los que sirven de referencia para calcular el precio del Texas vencen mañana y el petróleo se entregará en mayo. Para esa fecha sí hay una previsión de entrega física, pero el problema es que la capacidad de almacenamiento está llegando a su límite y nadie quiere quedarse el petróleo en la fecha de entrega prevista.
Entrega física y almacenamiento
Los contratos de futuros sobre el WTI se liquidan mediante entrega física del crudo en una pequeña localidad de Oklahoma, Cushing, que es en realidad un enclave crucial en el mercado petrolero, el mayor centro de almacenamiento y distribución de crudo de EEUU, gracias en parte a su situación geográfica. Pero las informaciones apuntan a que más de tres cuartas partes de su capacidad está ocupada, y que es posible que se llene en las próximas semanas. Mientras que las grandes petroleras tienen sus propias instalaciones para almacenamiento, los pequeños productores dependen de poder trasladar y almacenar el crudo en Cushing para su entrega.
Los contratos Brent
A diferencia de aquellos, los contratos del Brent, el crudo de referencia en Europa, son de crudo que se servirá en junio, cuando se espera un menor desajuste entre oferta y demanda. Además, para el Brent no hay ese problema de almacenamiento. El Brent es un crudo marítimo, su nombre viene de un yacimiento del mar del Norte, y puede trasladarse con relativa facilidad allí donde hay demanda.
En perspectiva
Los contratos de crudo estadounidense que expiran en junio cotizaron ayer a 21,15 dólares, 4,72 dólares por debajo de los europeos, un precio que refleja mejor el valor del petróleo, pues el mercado no se ha visto estrangulado como en los futuros con vencimiento en mayo.
Es habitual que los inversores se desprendan de un activo financiero que en unas horas caducará y que este sufra una fuerte presión vendedora. No obstante, un desplome de tal magnitud indica que los inversores optan por liquidar sus posiciones en crudo y no realizar nuevos contratos. Y es que los futuros de ambas referencias vaticinan fuertes caídas.
El mercado de petróleo se encuentra en lo que los expertos llaman contango. Es decir, cuando los futuros tienen un precio superior a los de la materia prima de entrega inmediata (spot). Una situación que indica que el mercado perdió el equilibrio, en este caso afectado por el hecho de que la capacidad de almacenamiento esté llegando a su límite.
El panorama mundial
Por el lado de la oferta, los países productores se lanzaron durante el pasado mes a bombear más crudo que nunca, toda vez que Rusia y Arabia Saudí rompieron el pacto para recortar la producción que las ligaba desde 2016. En Semana Santa acordaron volver a los recortes, pero ya era demasiado tarde. Y, en EE UU, Trump ha inundado de crudo el mercado potenciando de nuevo la extración a través de fracking, toda vez que en las últimas semanas se ha convertido en un adalid de recortar fuertemente la producción.
Así, el problema que enfrenta el crudo en EEUU son las dificultades para almacenar todo el petróleo ya producido y que el mercado no puede asumir.
Un reciente informe de la Agencia Internacional de la Energía apuntaba a que este problema lo comparte también Europa y Oriente Medio, pero en EEUU es más acuciante. Durante los años en los que el crudo hacía gala de su título de oro negro, el gigante norteamericano había acumulado millones de barriles en sus reservas nacionales.
Con estas ya completas, el mercado sobre el papel paga por adquirir un barril de petróleo por lo costoso de almacenarlo. Se cree, también, que quienes tenían contratada capacidad de almacenamiento han especulado com ella para lograr que les paguen por quedarse el petróleo y luego poder venderlo cuando el mercado se normalice.
En el largo plazo, el mercado de petróleo afronta otras tensiones. La tolerancia cero con las emisiones contaminantes, la eclosión de las energías renovables y el advenimiento de novedades tecnológicas como el auto eléctrico dibuja un panorama en el que el crudo ya no será la base de toda economía.