El Nobel Rattan Lal usó a la Argentina como ejemplo para enfocarse en "cómo producir más con menos"

El video de la conferencia que ofreció en Puerto Montt, Chile, el Premio Nobel Rattan Lal en torno a la agricultura del futuro, en el marco del Congreso Futuro.

l éxito de la agricultura argentina en la Patagonia es un relato que lleva al menos dos décadas. El modelo, pese a que el suelo del sur en Chile es algo distinto, es extrapolable a las zonas de cultivo un poco más al norte, donde los riesgos son los mismos: sequía y degradación del suelo. 

De esto habló en Congreso Futuro de Chile el coganador del Premio Nobel de la Paz en 2007, como parte del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC), Rattan Lal. 

El también director del Centro de Manejo y Secuestro de Carbono (C-MASC), de la Universidad Estatal de Ohio, Estados Unidos, y embajador de buena voluntad del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) para asuntos de desarrollo sostenible, explicó que la producción de alimentos "en 1961 era 42 millones de toneladas. Hoy es de 183 millones de toneladas, un gran progreso" a nivel mundial, de la mano con el aumento de la población. 

En este contexto, "Argentina es un exportador global de cultivos y productos animales. Su exportación agrícola fue cercana a los US$53.000 millones en 2022", destacó el científico estadounidense de origen indio. "Es una historia de éxito impresionante". Esto debido a que las pampas argentinas "son planicies, con la tierra fértil para cultivos y ganadería, con cuencas tectónicas llenas de sedimentos de los Andes", continuó Lal. 

Sin embargo, vulnerables a "la erosión por agua y viento", en medio de "pastizales sin árboles". Indicó que "esta agricultura intensiva se ha centrado en la producción y no en la sostenibilidad. Se basa en fertilizantes, pesticidas y monocultivos", afirmó el docente, lo que "ha llevado a una degradación del suelo, explotación del agua y contaminación del aire", conduciendo a una "depresión de la materia orgánica y pérdida de la biodiversidad". 

Cómo revertirlo 

El miembro de la Junta para el Desarrollo Internacional de la Alimentación y la Agricultura (BIFAD) concluyó que, pese al daño, todavía es posible "la transformación de la pampa argentina en un sumidero de carbono, conservando la agricultura", aunque con "una gestión de nutrientes integrados y medición del carbono inorgánico en el suelo, su almacenamiento, lo que lleva a abordar la salud de la tierra". 

En este punto es relevante "la capacidad del suelo como una entidad activa biológicamente, dinámica dentro de paisajes gestionados y naturales para sostener ecosistemas múltiples y servicios para el bienestar de la humanidad y la conservación de la naturaleza", continuó Lal. 

Un aspecto importe "es el insumo de biomasa para restaurar la salud del suelo, porque puede otorgar vida y, a su vez, es considerado una entidad viva. Nuestra vida depende del suelo", afirmó el doctor Honoris Causa de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV). La rizósfera es la zona del suelo donde se desarrollan las raíces vivas. Allí crecen, absorben nutrientes y dejan sus desperdicios orgánicos. 

Este lugar, en palabras de Lal, "es el único en el Universo que tiene la capacidad de reconectar la vida, (...) entonces mantener el carbono en el suelo es un objetivo principal y hasta 2050 muchas transformaciones van a suceder en la agricultura", adelantó. 

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